Hace 34 años que Gerardo Blanch (54) se levanta todos los días para ir a dar clases a la Epet Nº 4, donde es docente de Informática y de Dibujo Técnico. Sus días entre la paternidad y el trabajo dieron un giro de película hace unas semanas cuando se enteró que había sido seleccionado entre miles para viajar con todo pago a ver el Mundial 2026 a Estados Unidos.
“Imaginate los chicos no lo podían creer, yo no les quería decir hasta esta semana y están como locos, me aplauden, quieren que los lleve en la valija”, cuenta Gerardo sobre sus alumnos.
En la escuela técnica Gerardo es muy querido y la noticia sobre su suerte se corrió rapidísimo en la comunidad educativa que se ríe cuando ve llegar al equipo de Tiempo de San Juan porque saben que lo buscan a él, al “profe suertudo”. Están revolucionados y muy felices por la alegría del profe que, de no ser por la fortuna, no sabe si hubiese podido costear semejante viaje con un sueldo docente.
“Yo mucho de estas cosas no creía y cargué porque en el sorteo también había televisores, había latas, latones de cerveza Quilmes, la negra, que es la que a mí me gusta”, cuenta.
Cada vez que Gerardo abría una latita para disfrutar el fin de semana, metía el código a la página esperando quizás, ser el ganador de un tele para ver el mundial desde su casa.
Es casi imposible para él poner en palabras lo que sintió cuando le llamaron para decirle que era el posible ganador de un viaje para dos personas, todo pago a ver el Mundial de Fútbol a Estados Unidos.
"Mirá sos probable ganador para el viaje a Estados Unidos, pero siempre y cuando tengas la visa y el pasaporte al día", le dijeron del otro lado del teléfono cuando se comunicaron de Quilmes. Y acá es donde la vida de Gerardo dio otro giro inesperado que es difícil de creer si no saliera de la boca del propio protagonista.
Como pocos sanjuaninos, Gerardo tenía la visa al día, a pesar de que nunca viajó a los Estados Unidos y tampoco tenía pensado hacerlo en el corto plazo. Fue más bien obra del destino.
“Con mi esposa nos juntábamos con unos amigos y decíamos de que nos gustaría hacer un viaje al Caribe o a Miami. Mi mujer y mis hijos tienen pasaporte y ciudadanía italiana, yo era el único que no tenía nada, entonces el año pasado saqué turno para noviembre y me regalé el viaje a Buenos Aires y el trámite de la visa”, explica.
El viaje al Caribe era una expresión de deseo, pero la realidad es que Gerardo tampoco estaba planeando hacerlo pronto y, mucho menos, estaba en su mente la posibilidad de costear un viaje al Mundial, sin embargo, el destino hizo lo suyo. “Es mi primer mundial y la verdad que es un sueño, una locura, porque los costos no son accesibles para mí. Primero iba a viajar mi señora, pero ella decidió que vaya mi hijo Santiago (23). Vamos a ver Argentina contra Chile en el MetLife de Nueva York y después a Dallas a ver Argentina con Perú”, detalla.
El lunes, el profe de la Epet viajará a Buenos Aire donde permanecerá unos días ante de partir para Estados Unidos. “Soy muy cabulero. En el mundial pasado la cábala era tomar cerveza en cada partido. Ahora la idea es ir vestido de la misma forma a cada uno de los encuentros y, por supuesto, la cerveza”, asegura, y será la Quilmes Sout, su favorita y la de la suerte.