El protagonista vende semitones en una concurrida esquina de Av. Libertador, en Rivadavia, y allí no sólo se gana el pan de cada día, sino también el cariño de sus clientes. Sueña con abrir su panadería y trabaja duro para conseguirlo. La historia detrás del carismático semitero que fue tocado por la varita de los mandatarios locales.