Cada octubre, los más de 2.000 empleados del Poder Judicial comienzan a inquietarse esperando la acordada que confirma quiénes han sido ascendidos. Según pudo saber este medio, tres meses antes de lo que suele suceder, la Corte firmó la acordada 63/2026, mediante la cual fue ascendido personal judicial. La firma de los magistrados del máximo tribunal se dio un día antes de la feria. La acordada no fue publicada en la página oficial del Poder Judicial, por ende no se conocen los nombres beneficiados por la disposición.
La decisión comenzó a comentarse rápidamente entre los empleados judiciales. Es que, según coincidieron las fuentes, no es común que haya ascensos a esta altura del año. En 2025, en octubre se produjeron 246 ascensos, lo que representó un beneficio para el 12% de la grilla laboral. De acuerdo a lo que se supo en aquel momento, no iba a haber más ascensos tan numerosos sino que iban a estar más focalizados.
¿Cuántos ascendieron? No se sabe. ¿Quiénes ascendieron? Tampoco se sabe. Es que a diferencia de otras veces, los ascendidos se enteraron de la notificación por mail y en ese correo electrónico no se adjuntó la acordada que los ubica en un escalafón superior.
Los puestos más altos a los que puede aspirar un trabajador del Poder Judicial que no alcanza el grado de funcionario son secretario de la Corte y director de despacho. Lo que sí trascendió es que hay ascensos tanto para trabajadores que orbitan bajo la conducción de la Corte como para aquellos que reportan al Ministerio Público Fiscal.
Las fuentes consultadas también señalaron —aunque sin confirmación oficial— que antes de estos ascensos se produjeron incorporaciones de personal. Se estima que son entre 40 y 50 personas, que ahora son empleados del Poder Judicial. En caso de no haber aprobado el concurso vigente, el ingreso sólo podría producirse bajo la modalidad de contratación, mecanismo previsto por la normativa.
A fines de 2024, la acordada de la Corte que confirmó ascensos causó revuelo. En aquel entonces, 341 personas de distintas categorías fueron promovidas. Generó cuestionamientos por algunos nombres que figuraban en el listado de ascendidos. El caso que generó más revuelo fue el de Eva Graciela De Sanctis Sánchez, la hija del cortista Guillermo De Sanctis, quien firmó la acordada que promovió el ascenso de su propia hija. Ese hecho provocó reacciones de todo tipo y, aunque no existía un impedimento legal para excusarse, más de uno señaló que se trataba de una falta a la Ley de Ética Pública.
En la acordada del 2025 también sobresalieron algunos nombres vinculados a la "familia judicial". Agustín Voena, sobrino del ministro Juan José Victoria, ascendió al cargo de Oficial Principal. Otro de los ascensos que llamó la atención fue el de Guadalupe Olivares Allende, hija del cortista Daniel Olivares Yapur, que ascendió a oficial técnico. A diferencia de De Sanctis, Olivares no firmó la acordada.
Además de los lazos de los agentes judiciales con la Corte, las fuentes destacaron en aquella oportunidad que hubo otro judicial ascendido relacionado con las autoridades. Se trató de Eduardo Gargiuolo, señalado como un "gran amigo" del Secretario Administrativo de la Corte, Javier Vera. El mismo fue ascendido a Jefe de Departamento, junto a otros dos designados.
La publicación de los ascensos en la página oficial del Poder Judicial se producirá. Pero la decisión de informar los nombres de la feria invernal diluye los cuestionamientos cara a cara, como así también un posible pataleo sindical.