Sectores primarios impulsaron el crecimiento de la economía argentina en el primer trimestre

Tres sectores aportaron la mayor parte del crecimiento del producto. En el desglose del 0,7% desestacionalizado se advierte una fuerte caída en la inversión en maquinaria y un retroceso del sector fabril.

Martes, 23 de junio de 2026 a las 16:55

La economía argentina alcanzó un nuevo máximo histórico durante el primer trimestre de 2026 al registrar un crecimiento del 2,3% en la comparación interanual y una suba del 0,7% respecto al trimestre anterior. Este resultado marca la octava variación positiva consecutiva del indicador tendencia-ciclo, consolidando un ciclo expansivo que el Gobierno nacional ha calificado como un récord histórico de actividad. Sin embargo, el análisis detallado de las cifras oficiales revela una dinámica marcadamente heterogénea donde el impulso principal provino de un grupo reducido de sectores vinculados a la explotación de recursos naturales.

Desde la perspectiva de la oferta, los sectores de carácter primario fueron los que lideraron la expansión económica en el inicio del año. La actividad pesquera encabezó el crecimiento con un salto del 27,5% interanual, seguida por el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que avanzó un 18,1%. Este último rubro resultó fundamental para el balance general ya que, tras revertir la dinámica de periodos previos, aportó por sí solo más de un punto porcentual al crecimiento total del Producto Interno Bruto (PIB). A este bloque se sumó la explotación de minas y canteras, que registró una suba del 12,3% en sintonía con el dinamismo que vienen mostrando la minería y el sector energético.

Esta preponderancia de las actividades extractivas contrasta con el desempeño de los sectores que generan mayor valor agregado y la evolución de la inversión productiva. Mientras que 12 de los 16 sectores de actividad mostraron expansión, la industria manufacturera sufrió una caída del 1,7% interanual, profundizando una tendencia negativa iniciada a mediados del año pasado. El panorama se torna más complejo al observar la formación bruta de capital fijo, que experimentó una contracción del 11,6% interanual debido principalmente al derrumbe en la adquisición de maquinaria, equipos y material de transporte.

En lo que respecta a la demanda, el sector externo funcionó como un motor relevante con un incremento del 9,8% en las exportaciones de bienes y servicios. Por su parte, el consumo privado alcanzó un máximo histórico al crecer un 2,7%, aunque el propio organismo de estadística señaló que este fenómeno estuvo incentivado por un mayor ingreso de bienes importados, tales como automóviles y productos de consumo final, en un marco de apertura comercial y apreciación del tipo de cambio. En contrapartida, el consumo público registró una baja del 0,9% y otros rubros como la administración pública y el comercio minorista también mostraron variaciones negativas, evidenciando que el récord de actividad actual se sostiene fundamentalmente sobre la capacidad exportadora del modelo extractivo