Guerra a los celulares en el Penal de Chimbas: ya hacen pruebas para anular las señales inalámbricas

El director del SPP, Carlos Suárez, confirmó el inicio de testeos técnicos para bloquear celulares de forma selectiva sin afectar a los vecinos.

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 12:54

“Desde el Servicio Penitenciario estamos en un proceso de una modernización tecnológica que tiene como principal objetivo fortalecer la seguridad del servicio y optimizar todos los sistemas de control dentro de la unidad”, afirmó Carlos Suárez, director del Servicio Penitenciario de San Juan, al referirse al proyecto que busca terminar con las comunicaciones no autorizadas en el Penal de Chimbas. Esta iniciativa se centra en la implementación de un sistema de inhibición selectiva de señales, una herramienta clave para prevenir que los internos utilicen dispositivos móviles o sistemas inalámbricos ilegales para coordinar delitos o mantener contacto con el exterior fuera de los canales permitidos.

El plan de ejecución se está desarrollando meticulosamente para evitar errores del pasado. Se acaba de dar el primer paso, con la identificación de puntos estratégicos dentro del complejo penitenciario, lo que dio lugar al inicio de las pruebas de campo esta misma semana por parte de una empresa proveedora especializada. Durante esta etapa, el equipo técnico trabaja por sectores y pabellones para evaluar el alcance del inhibidor y asegurar que el bloqueo de señal sea quirúrgico. Una vez recolectados los datos de estas pruebas, el siguiente paso consiste en analizar los resultados para determinar la solución tecnológica más adecuada a la realidad operativa del penal, buscando que el efecto de anulación de señal sea total sobre los dispositivos no autorizados, dejándolos prácticamente bloqueados y sin posibilidad de comunicación.

La efectividad definitiva de este despliegue depende de un delicado equilibrio técnico y administrativo. Suárez explicó detalladamente la complejidad del proceso actual: “Es un proceso de un desarrollo que se va midiendo y ahí vamos sectorizando y viendo los pasos que van a ir llevando a cabo hasta que se hace el resultado final y de ahí se determina qué efecto genera, cómo afecta. Todo lo que esto va a requerir luego de una vez ya ensamblado y armado todo esto, el proyecto obviamente ya está trabajado, pero bueno, será la finalización y formalización de lo que va a llevar toda esta tecnología”. Además, el éxito de la implementación final está sujeto a la evaluación técnica de la Secretaría de Seguridad y, fundamentalmente, de la disponibilidad de recursos de los Ministerios de Seguridad y Hacienda.

Mientras avanzan las pruebas tecnológicas, el Penal refuerza su seguridad con métodos tradicionales. Suárez destacó, en diálogo con Radio Sarmiento, que el control no se detiene y que “trabajamos permanentemente con los procedimientos de requisa y obviamente también estamos sobre este tema de las capacitaciones permanentes hacia el personal penitenciario. Las requisas forman parte de una política permanente de seguridad impulsada por la gestión provincial; no son una respuesta espasmódica, sino una regularidad dentro de la política penitenciaria. Hacemos controles constantes en los pabellones, en los ingresos de visitas, del personal y de cualquier civil, además de requisas sorpresa en talleres y ámbitos educativos para contrarrestar cualquier elemento prohibido”.

Con una población de 1.843 internos, de los cuales el 90% ya cuenta con condena firme, el desafío de mantener el orden y la seguridad es grande. El director subrayó la importancia de este salto tecnológico al señalar que “la tecnología hoy por hoy va avanzando minuto a minuto y aporta mucho a la seguridad. Si bien trabajamos con el recurso humano, es muy bueno contar con el recurso tecnológico porque optimiza más y da mejor seguridad a estas instituciones. Hay una puesta a punto de un trabajo muy específico y un análisis muy bien centrado para que esto se pueda concretar”.