En Chile dicen que el boom del cobre en San Juan acelera el renacer del Túnel de Agua Negra

El histórico referente chileno Luis Valdebenito instó a dejar de ver el túnel como un costo y empezar a medirlo por la rentabilidad que generará el flujo exportador de minerales.

Martes, 14 de julio de 2026 a las 13:42

El panorama económico de San Juan atraviesa una transformación estructural impulsada por los grandes proyectos de cobre, como los del Distrito Vicuña, cuya producción masiva está prevista para inicios de la próxima década. Este escenario potencia el interés por el abandonado Túnel de Agua Negra, no solo como una obra de ingeniería, sino como una pieza logística indispensable para conectar la riqueza mineral de la provincia con los mercados internacionales a través del puerto de Coquimbo. Luis Enrique Valdebenito, figura de la integración binacional, planteó un escenario donde la obra debe ser analizada bajo una nueva lente de rentabilidad y participación multisectorial.

Una de las ideas centrales de Valdebenito es la necesidad de ampliar la base de discusión política e institucional, incorporando la experiencia de quienes han sostenido el proyecto a lo largo del tiempo. Para el gestor, es vital generar un foro que reúna a las autoridades actuales con los representantes históricos de la región para unificar criterios. Al respecto, Valdebenito sostuvo, en diálogo con radio Estación Claridad, que "hace falta que más actores públicos opinen más allá de lo que está pasando con minería en San Juan, que en realidad es una tremenda oportunidad para ambos. Hoy día esa reactivación económica, si nosotros hubiésemos estado con el camino mejorado en buenas condiciones o con el túnel terminado, no estaríamos pensando en qué hay que hacer; estaría funcionando y estaríamos a la altura de las circunstancias que se están dando en San Juan".

Asimismo, Valdebenito propuso un cambio radical en la forma de evaluar el proyecto, sugiriendo que la discusión ha estado erróneamente centrada en el monto de la inversión inicial en lugar de los beneficios económicos derivados. El referente chileno enfatizó que se debe invertir el análisis financiero para comprender el impacto real en la región. Sobre este punto, afirmó que "siempre hemos equivocado el eje de la discusión porque siempre nos hemos centrado en el análisis de cuánto nos cuesta el túnel, en vez de haber hecho el análisis inverso. Es decir, si está el túnel terminado, cuánta reactivación económica significaría para la región de Coquimbo y la provincia de San Juan. Haciendo una discusión de cuánta reactivación económica podría estarse dando, solamente el impuesto calculábamos que son más de 250 millones de dólares que dejaría anualmente el túnel. En unos cuantos años ya estaría prácticamente financiado".

Otro pilar en la visión de Valdebenito es la participación directa de las empresas mineras en el desarrollo de la infraestructura vial, tomando como ejemplo experiencias previas donde el sector privado lideró grandes obras de conectividad. Según su análisis, la magnitud de los proyectos actuales justifica que las operadoras asuman un rol más activo en la mejora de los caminos cordilleranos. Valdebenito analizó que "las compañías mineras como Vicuña y como las que están hacia el sur solas debieran estar en condiciones de hacer un mejoramiento del camino sin ningún inconveniente. El caso de Pascua Lama es emblemático, hizo una carretera que va desde la costa hasta la cordillera arriba y solamente su única justificación era la mina, e hicieron una inversión de trescientos y tantos millones de dólares en ese camino. Perfectamente Vicuña podría generar obras de infraestructura también".

Finalmente, el escenario planteado por Valdebenito se apoya en un consenso político sin precedentes en la Región de Coquimbo, donde tanto el gobierno regional como los gremios empresariales han alineado sus agendas con el impulso del túnel. Esta nueva cohesión busca que Chile recupere el ritmo de inversión y compromiso que históricamente ha mostrado San Juan. En este sentido, destacó que "hoy día hay un gran consenso en los actores políticos de la región. El gobernador que asumió, Cristóbal Juliá, en su primer mensaje a la comunidad dijo que vamos a potenciar el mejoramiento del camino y en lo posible que se empiece a convocar a EBITAN para empezar a trabajar en el túnel. Y cuando nosotros escuchamos a los gremios empresariales, es unánime el apoyo a mejoramiento del camino y a realizar trabajos de vinculación con Argentina. En ese sentido, nosotros que veníamos más atrasados hoy día estamos a la altura de San Juan".

Antecedentes de una conexión estratégica

La historia del Túnel de Agua Negra está marcada por décadas de gestiones diplomáticas y técnicas coordinadas a través de la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (EBITAN), el organismo encargado de la gobernanza y administración de este proyecto específico. Valdebenito ha sido un actor clave en este proceso, habiendo liderado las casas de representación tanto de Chile en San Juan como de San Juan en Chile, lo que le ha permitido actuar como un puente institucional permanente.

A pesar de los desafíos financieros y las limitaciones técnicas que el paso actual presenta para el transporte de cargas pesadas, la provincia de San Juan ha mantenido el proyecto en su agenda prioritaria, recientemente aprobando leyes para emitir deuda internacional destinada a infraestructura y planificando una zona franca en Jáchal para concentrar la logística minera. El interés renovado del gobierno argentino y el inminente traspaso de mando en la Comisión de Diálogo Político refuerzan la señal de que Agua Negra vuelve a ser el eje central de la integración bioceánica.

El giro de Milei

Otro dato interesante es que en mayo se conoció que, en un escenario marcado por el recorte de recursos, el Gobierno Nacional liderado por Javier Milei decidió enviar, por primera vez en su gestión, fondos específicos destinados a mejorar la infraestructura del Paso de Agua Negra. Esta movida busca transformar el perfil del paso, tradicionalmente turístico, en un corredor comercial clave para la región mediante una estrategia de optimización extrema de los recursos: las obras se ejecutarán "por administración", utilizando personal propio de Vialidad Nacional y reutilizando materiales en depósito para reducir costos a cero en diversos rubros. Entre las tareas más críticas se encuentra la intervención en el sector de "El Arenal", donde se aplicará un monitoreo predictivo y un diseño hidráulico artesanal con rocas de la zona para evitar los frecuentes cortes por aludes de barro.También una obra con mayor impacto para el futuro logístico es la ampliación de los radios de giro en aproximadamente diez curvas complejas del trazado de montaña, una mejora indispensable para que los camiones de gran porte y con acoplado puedan circular de forma segura.

Este interés de Nación no solo es técnico sino también político, ya que en el marco de centralizar las decisiones en la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (EBITAN, el objetivo de la administración de Milei sería que cuadros técnicos directos de Vialidad Nacional, el Ministerio de Economía y la Cancillería ocupen cargos clave para auditar personalmente la viabilidad de los desembolsos de créditos internacionales y asegurar un control absoluto sobre el avance de los proyectos.