En La Nación+ las internas son tan grandes, que nunca se sabe cuándo un micrófono queda abierto o cuando algunas manos picantes trabajan para que se revelen las intimidades.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEn La Nación+ las internas son tan grandes, que nunca se sabe cuándo un micrófono queda abierto o cuando algunas manos picantes trabajan para que se revelen las intimidades.
La última interna termino con la casi segura salida de Jony Viale, el periodista que más mide de la señal, peleado a muerte con Eduardo Feinmann, que quedó así como la espada más mileísta del canal. Viale pasaría a TN, que necesita afianzar lazos con el Presidente.
Durante la transmisión de la ceremonia de jura y traspaso de mando de Alberto Fernández a Javier Milei, tomó cierto protagonismo Manuel Adorni, periodista de La Nación+, y recientemente nombrado vocero presidencial del gobierno libertario.
Adorni, tuitero consumado, de lengua filosa y actitud canchera, reía mientras informaban que sería él quien diera la conferencia de prensa a primera hora del lunes, con anuncios de medidas que, finalmente, no sucedieron.
La cámara tomo a un Adorni sonriente, conversando, cuando se escuchó la voz de Débora Plager, que no debería haber salido: “No, no hay nada para reírse, Adorni”.
Luego, con naturalidad, quizá sin advertir que su comentario había salido al aire, siguió con su tarea.
La escena se convirtió rápidamente en tendencia en redes sociales.
video