Una verdadera pueblada fue la que ocurrió en las inmediaciones de un colegio de Buenos Aires, cuando padres de alumnos estallaron de furia por el abuso sexual de una nena de 9 años que asiste a la institución educativa. El hecho fue similar al que se registró en el Colegio Santa Teresita, en octubre del año pasado, cuando un catequista fue denunciado por agredir sexualmente a menores de 5 años.
Por un abuso: como en San Juan, padres estallaron de furia en un colegio porteño
Tal y como sucedió en San Juan, hubo piedras, forcejeos y destrozos en la puerta del establecimiento cuando los padres de los estudiantes pedían explicaciones a las autoridades. En el caso que sucedió en tierra bonaerense, el sujeto señalado por el abuso es hijo de los propietarios de la escuela en cuestión y por ello los disturbios se provocaron en las puertas del lugar, donde habría sido el ataque.
La violencia fue tan extrema que no sólo rompieron vidrios de las ventanas del colegio e intentaron ingresar a la fuerza, sino también destrozaron el vehículo del hombre acusado por el abuso.
En la provincia, la situación fue bastante parecida puesto que los padres de los alumnos explotaron de ira y protagonizaron incidentes por los que debió intervenir personal policial para calmar los disturbios. En esa oportunidad, hubo corridas e incluso algunas personas lograron entrar a la escuela, donde mientras tanto se desarrollaban actividades normales.
Al grito de "queremos justicia", la familia de la nena de 5 años que denunció un presunto abuso sexual del docente Cristian Guillén estuvo presente en el revuelo que quedó registrado en fotos y videos.
El profesor, que empezó a ser investigado por la UFI ANIVI, fue separado del cargo en esa institución y también en el Colegio Nuestra Señora del Tulum (de la Universidad Católica de Cuyo), donde daba clases y también fue denunciado por los padres de otros menores.
Si bien la causa se formalizó y el acusado de abuso quedó en la mira, siguió trabajando aunque no regresó a los establecimientos escolares vinculados a las denuncias que recibió. Su defensa, representada por Sandra Leveque, advirtió que restan algunas pruebas para el control de acusación que concluiría con un posible sobreseimiento, al menos eso es lo que supone su defensora.