Juzgarán al joven que mató de 26 cuchillazos y a ladrillazos a su vecino en Villa San Damián

Es Braian Gómez Olmos, acusado de asesinar a Silvio Carpio en medio de una borrachera y un robo en marzo de 2019. Sus cómplices fueron dos chicas de 14 y 15 años, que quedaron a disposición de un Juzgado de Menores.
Martes, 15 de febrero de 2022 a las 07:00
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Desde este miércoles, sentarán en el banquillo del acusado al joven acusado de asesinar de 26 cuchillazos y a ladrillazos a su vecino Silvio Roberto Carpio en un domicilio de Villa San Damián, una madrugada de 2019. Hubo dos adolescentes de 14 y 15 años señaladas como cómplices de Brian Gómez Olmos, el acusado que ahora tendrá que responder por el delito homicidio en la Sala II de tribunales. El móvil supuestamente fue el robo, pero todo se dio en medio de una reunión con abundante alcohol.

Brian Gómez Olmos empezará a ser juzgado desde este miércoles por los jueces Víctor Muñoz Carpino, Silvina Rosso de Balanza y Maximiliano Blejman. De un lado estará el fiscal Daniel Galvani y del otro, como defensora, la abogada María Filomena Noriega que debatirán si el joven de 22 años es responsable o no de los delitos de homicidio doblemente agravado por la alevosía y criminis causa –matar para ocultar el robo-, según fuentes del caso.

La víctima. Este era Silvio Roberto Carpio, el jornalero asesinado.

El asesinato por el que juzgarán a Gómez Olmos ocurrió la madrugada del 24 de marzo de 2019. Esa noche, el joven -en ese entonces de 19 años- junto a las dos adolescentes y Silvio Carpio estuvieron bebiendo en su casa en Villa San Damián. Después se trasladaron al domicilio de Carpio, de 47 años, quien vivía solo. Allí siguieron tomando hasta que algo sucedió y atacaron brutalmente al changarin dueño de casa.

Lo que establecieron los policías de Homicidios fue que aparentemente Gómez Olmos empezó a exigir a Carpio que le diera plata y se suscitó el problema. Ahí también surgió la idea de agredirlo para robarle. El informe forense reveló que le dieron 26 puntazos con un arma blanca y lo golpearon, hasta le pegaron con un ladrillo en la cabeza. Después le sustrajeron dos garrafas, un casco, una hormigonera y otros efectos de la vivienda y fugaron.

Al otro día, un sobrino de Carpio encontró su cadáver en la vivienda. Los investigadores descubrieron que Gómez Olmos había estado bebiendo con la víctima. Encontraron manchas de sangre en sus zapatillas, también establecieron que él había reducido los efectos robados, según testimonios. En la redada cayeron esas dos adolescentes, amigas del joven, que por ser adolescentes quedaron a disposición de un Juzgado de Menores.