Juan Ignacio Moyano habló en exclusiva con Tiempo de San Juan y reveló los detalles del trágico accidente ocurrido este miércoles 29 de septiembre en Avenida Circunvalación. Natalia Acosta, su esposa, falleció en el acto. "Me mataron en vida", dijo destrozado el único sobreviviente.
Habló el sobreviviente del siniestro de Circunvalación: "Me mataron en vida"
Una lúgubre entrada al domicilio de Juan, la antesala de una vida destrozada. Un hombre sin su esposa, cuatro chicos sin su mamá, una familia a la que le pesan las horas del reloj tras la gran pérdida.
Juan describió los desgarradores detalles del accidente como nunca antes lo contó.
"Recuerdo que ese día me voy a buscar a Nati, antes del Acceso escucho una frenada y sentí el impacto todo de atrás"
Según relató, después del golpe fue despedido y giró hasta estrellarse contra el guardarrail. Enseguida, intentó ver el estado de su esposa. No pudo hacerlo. La gente que lo socorrió, tampoco dejó que la viera.
"Me quedé boca a bajo, y pedía a toda la gente que la ayudara a ella. Me interesaba más ella. Porque siempre la cuidaba. Primero estaba mi esposa"
El hecho ocurrido este miércoles en Avenida Circunvalación, altura acceso de Ignacio de la Rosa, se cobró la vida de Natalia Acosta (42) y Juan Ignacio (33) terminó con heridas leves. Ambos viajaban a bordo de una Honda Twister 125 cc. El conductor que los chocó no tenía carnet, lo que fue confirmado posteriormente por autoridades policiales.
Además, según una testigo ocular, el conductor venía manejando sin control, haciendo cambio de luces y sobrepasando a otros vehículos. Se trata de Arturo Gómez (20), quien conducía un Renault Logan. Según esta misma persona, luego del choque, Gómez gritaba: "No tengo carnet, no tengo carnet".
Juan y Natalia formaban parte de un grupo de motoqueros llamado "Amigos de la Ruta", quienes salen a andar en moto por distintos lugares de la provincia e incluso de afuera. "A ella le decían la primera dama", apuntó llorando su marido.
Su partida dejó un gran dolor en toda su familia, quedan sin su madre cuatro chicos de 28, 22, 19 y 14 años. Un esposo devastado, con un profundo vacío y los ojos cristalizados de lágrimas. "Ya bronca no tengo. Haga lo que haga, Natalia no va a volver", cerró.