A dos pasos del final se encuentra el juicio por Brenda Requena, la joven que fue asesinada por su marido Diego Álvarez en Albardón, y, cerca de conocer la sentencia, fuentes allegadas al caso comentaron que la gran duda que tenía la familia de la víctima fue resuelta a lo largo del proceso: no hubo cómplices que ayudaran a encubrir al homicida con el crimen.
El juicio de Brenda, en la recta final: descartan la gran duda de la familia y anuncian los alegatos
Con fecha de los alegatos para el próximo jueves, la fiscal Marcela Torres explicó que la misión del Ministerio Público se concretó tras lograr aclarar algunos puntos grises que tenía la investigación del caso. "Se despejó toda duda de la Fiscalía sobre un posible encubrimiento. Lo importante era saber si hubo o no, si el autor tuvo ayuda de un tercero y no la tuvo", manifestó.
Ese también era el interrogante que la familia de la joven madre asesinada siempre sostuvo, asegurando que Álvarez no había actuado en soledad. Es que luego de quitarle la vida, mediante asfixia mecánica por estrangulamiento, incineró el cuerpo de la joven para ocultar los rastros del crimen y hacerla pasar por desaparecida. Para ello, la parte querellante apuntaba contra el entorno del procesado.
Sin embargo, esto no se comprobó y el único juzgado por el hecho será el detenido. "Por el oficio que el acusado tenía, que tenía conocimientos de carneo animal, pudo ser capaz de hacerlo solo", dijo Torres. Además, detalló que la declaración del forense -Alejandro Yesurón- fue tan clara que no hubo lugar a ningún cuestionamiento.
Con Álvarez acusado de homicidio agravado por el vínculo y por femicidio, el otro gran objetivo de la Fiscalía fue demostrar la comisión del segundo agravante. "Que mantenían un vínculo, eso pudo demostrarse con la partida del matrimonio. Ahora, con el femicidio el trabajo es mayor porque no todo crimen contra una mujer es femicidio", agregó la fiscal de Cámara.
Si bien desde la Fiscalía se evitó adelantar opinión sobre la pena que le pedirá al tribunal de la Sala I de la Cámara Penal -compuesto por los jueces Juan Bautista Bueno, Víctor Hugo Muñoz Carpino y Miguel Ángel Dávila Saffe-, se estima que solicitará la máxima condena para el imputado, del mismo modo en que lo haría la parte querellante. El pedido de la defensa, frente a las evidencias que tiene en su contra, es por ahora un misterio.
Después de cerca de 20 días de debate, el juicio que se desarrolló a puertas cerradas por orden del tribunal que lo presidió (sólo estuvo permitido ingresar a tomar imágenes y no presenciar las audiencias) podría legar a su fin este viernes, si los jueces deciden dictar sentencia. También podría ocurrir que el mismo jueves se resuelva el caso con un fallo, aunque eso depende de una rápida resolución del tribunal.
Por su parte, Laura Requena, la madre de la víctima expresó: "Tengo fe de que se va a hacer justicia y también tengo nervios por lo que se viene. Sus hijos, mis nietos me motivan a seguir día a día",