El drama de la pocitana que fue quemada por su suegra: "Me arruinó y está libre"

Tiene dos hijos, está desempleada y se separó de su pareja, hijo de la agresora, tras el episodio. Por semana debe comprar cremas de mil pesos para tratar las quemaduras: "Tengo una y la hago durar".
Jueves, 30 de diciembre de 2021 a las 10:46
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Con temperaturas altísimas, Belén habló con Tiempo de San Juan con una campera que cubre parte de las quemaduras que le provocó la brutal agresión de su suegra. El violento episodio ocurrió hace más de un mes (25 de noviembre), pero la joven pocitana debe seguir cuidando la piel para atenuar las cicatrices que hay en su pecho, cuello, brazo y también cara. "Debo cuidarme. Estoy usando unas cremas, pero son caras. Cuestan mil pesos, y ahora solo tengo una, que la hago durar", contó la víctima. 

Belén sufrió quemaduras del 4% de su cuerpo, quemaduras que son visibles e intentó ocultar con la ropa. Las mismas fueron provocadas por la madre de su expareja, Yolanda Flores, quien enojada porque no limpió su casa le arrojó una tetera con agua hirviendo. "Me dijo que nunca hacía algo, vio la casa sucia y me tiró el agua. También me rasguñó la cara, y ahí me apartaron y llevaron al fondo de la vivienda", comentó la joven. 

Su padre, alertado de la situación, fue quien realizó la denuncia en la Central Policial. En ese entonces Belén estaba en su casa, intentando calmar el dolor con agua fría. Sin embargo, horas después, al notar ampollas en las heridas, decidió ir al hospital de Pocito. Desde allí la trasladaron al Marcial Quiroga por la gravedad de las quemaduras. "Me quemé la cara, pero apenas. Las heridas son sobre todo en el pecho y brazos. Por suerte no me agarró los ojos", expresó.

La joven manifestó que antes ya había protagonizado una discusión con su suegra, pero que ella después le pidió disculpas. Sí contó que una concuñada también fue víctima por parte de la misma mujer. "A otra nuera de ella también la quemó con agua caliente, incluso cuando estaba su nieto. Es una mujer que cambia de humor a cada rato. Un día estaba bien y al otro día, mal. Por eso la relación y situación era tensa", apuntó. 

En una casita de Calle 6, departamento Pocito, Belén intenta rehacer su vida con sus dos hijas tras la feroz pelea que la tuvo internada por ocho días en el Hospital Marcial Quiroga. Está desempleada y separada de su pareja, hijo de la agresora, a quien dice no querer ver más: "No fue a verme ni preguntó si me hacía falta algo. Yo ya busqué todas mis cosas de su casa y no quiero saber nada de él. 

Mientras tanto, pide Justicia y que Flores, quien estuvo detenida solo dos días, vuelva a la comisaría. "Me arruinó y está libre. Me da bronca e impotencia, porque está libre porque pudo pagar abogados. A mí nadie me dio respuestas a mi caso", cerró.