Tras el fallo judicial que dejó procesado por un fraude millonario, el empresario Jorge Diez eligió el silencio. Dijo que más adelante dará “una conferencia de prensa”, pero no quiso aclarar ni desmentir la acusación que pesa en su contra por la presunta estafa con la compra de 20 neumáticos de camiones de una firma local y para la cual usaron cheques diferidos que fueron denunciados como sustraídos. Por esa causa estuvo detenido más de un mes y debió acreditar una fianza real de 3 millones de pesos para continuar en libertad, según fuentes judiciales.
El empresario Jorge Diez se recluye en el silencio tras el procesamiento por una estafa millonaria
El auto de procesamiento contra el empresario Jorge Diez se conoció hace más de una semana y fue dictado por la jueza Mabel Moya, del Segundo Juzgado de Instrucción. Esa causa empezó a investigarse a fines de marzo y la misma magistrada ordenó la detención del otrora famoso organizador de eventos y fiestas el 19 de abril último. Permaneció preso hasta fines de mayo en los calabozos de la Central de Policía luego de que le concedieran la excarcelación.
Lo acusan de participar en la estafa contra la firma “F1 Neumáticos”, ubicada en la calle Cipolletti, Rivadavia. Esa maniobra se perpetró el 18 de febrero pasado cuando un hombre que dijo llamarse “Rolando Evans”, y que presentó en nombre de “Cereales Bahía Blanca”, hizo gestiones para comprar 20 neumáticos para camiones, de acuerdo al expediente, señaló un vocero judicial. Ofreció pagar con cheques diferidos a 20, 30 y 60 días de la cuenta de esa cerealera.
El encargado de la gomería hizo las averiguaciones bancarias y confirmó que la cuenta existía, de modo que hicieron la transacción y le recibieron los cheques por un monto total de 1.157.024 pesos. Posteriormente el tal “Evans” retiró las cubiertas con otra persona en una camioneta Peugeot Hoggar, cuya chapa patente fue tomada por un empleado de “F1 Neumáticos”.
El problema surgió cuando la firma sanjuanina de neumáticos quiso cobrar el primer cheque y se lo rebotaron. En el banco señalaron que ese cheque, y también los otros, estaban denunciados como extraviados y no se podían cobrar. Fue así que los responsables del negocio radicaron la denuncia en la sección Defraudaciones y Estafas de la Policía y la juez Mabel Moya abrió una causa penal por presunto fraude.
La pista principal en la causa era la chapa patente de la Peugeot en la que se llevaron los neumáticos. Porque confirmaron que Rolando Evans era un nombre falso. El empresario Jorge Diez quedó vínculado en la causa porque establecieron que la Peugeot le pertenecía y surgió la sospecha que podría ser parte de la maniobra. Por eso fue que la jueza ordenó detenerlo.
Fuentes judiciales indicaron que durante el allanamiento en su casa, además de secuestrar la camioneta, encontraron cinco cheques de pago diferidos. También descubrieron que intercambió mensajes por celular con un tal Coria, al cual le pedía cheques de la cerealera "Bahía Blanca", agregaron las fuentes judiciales. Otra prueba fue que dos empleados de “F1 Neumáticos” reconocieron a Jorge Diez como una de las personas que supuestamente acompañó a retirar las cubiertas del negocio.
En base a estos elementos, la jueza Moya procesó a Jorge Diez por el presunto delito de estafa y le fijó una caución real de 3 millones de pesos para continuar en libertad, según fuentes judiciales. Por otro lado, le dictó la falta de mérito en otra causa por un fraude de 840 mil pesos en perjuicio de Pehuen Neumáticos por la compra de 12 cubiertas con cheques diferidos. En ese caso, también sonó el nombre de Jorge Diez, pero no pudieron comprobar -hasta el momento- que haya participado de esa maniobra. Igual sigue siendo investigado.
Desde que estalló el escándalo que involucra a Jorge Díez, TIEMPO DE SAN JUAN intentó hablar con el abogado Alejandro Oliver Montilla –el defensor-, pero éste siempre contestó con evasivas. De la misma forma, ahora se procuró hablar con el empresario para escuchar su versión, pero tampoco quiso hacer declaraciones.