Nicolás Oliva fue condenado este jueves, en el Fuero Especial de Flagrancia, por haberle destrozado la casa a su pareja, sin importarle que estuvieran sus hijas presentes.
Le destrozó la casa a su pareja porque creyó que lo engañaba pero igual no irá preso
El episodio de violencia ocurrió en un domicilio del barrio Natania VIII, en Chimbas, cuando Oliva llegó a la casa de su pareja y le dijo que la engañaba. El sujeto comenzó a gritarle y a romper todo lo que encontró a su paso. Primero tiró vasos y platos contra el piso y luego, en la habitación matrimonial, sacó ropa, sábanas y revoleó un ventilador al suelo.
Todo esto ocurría mientras le gritaba a la víctima y hasta despertó a sus hijas que dormían. La mujer, muy asustada fue a la habitación de las menores a consolarlas y hasta ahí se dirigió también Oliva. En el lugar tomó a su pareja del brazo, la levantó y la amenazó de muerte.
En el comedor, el violento tiró dos sillas contra la ventana y reventó los vidrios. Luego, agarró un cuchillo y volvió a amenazar a su concubina.
La joven salió corriendo a la calle e intentó llamar a su suegra para pedir auxilio pero Oliva le quitó el celular y lo estampó contra el piso.
Todo esto ocurrió el martes y, este jueves, el hombre recibió una condena de 1 año y 2 meses de prisión condicional. Esto quiere decir que no irá preso mientras mantenga su buena conducta pero tampoco podrá acercarse a la víctima, ni al hogar que compartían.