Un caso verdaderamente extraño tuvo lugar en una finca del Médano de Oro y a varios funcionarios policiales como protagonistas. Es que un vecino denunció que estaban realizando una "fiesta clandestina", se dirigieron los efectivos hacia el lugar pero desde Flagrancia no iniciaron una causa ya que, para ellos, no se estaba cometiendo ningún delito, ni siquiera incumpliendo con la cuarentena.
Se armó una fiesta en el Médano, eran policías, pero no intervino la Justicia: ¿qué pasó?
Según comentaron fuentes policiales, el festejo comenzó sobre el mediodía del martes pasado en la finca Marín, la que fue alquilada por la oficial ayudante Herrera, quien presta servicios en la Comisaría 13ª. Invitó a algunos amigos y varios de sus compañeros de trabajo. Eran alrededor de 12 personas.
Un vecino de esa finca, ubicada por calle Alfonso XIII, pasando Calle 6, en Médano de Oro, vio el evento y se dirigió hacia la Central de Policía para radicar una denuncia en la sección Leyes Especiales. El jefe de la división Delitos -la que engloba a la sección Leyes Especiales-, a cargo del comisario Calivar, se dirigió hasta el lugar y, al ver que la capacidad excedía de 8 personas -lo permitido para reuniones sociales hasta el momento-, decidió comunicarse con Flagrancia.
El ayudante fiscal, Tomás Eduardo García, llegó al lugar, los efectivos le comentaron lo ocurrido, consultó a sus superiores y terminó dictaminando que esa reunión no se configuraba como un ilícito. Ante esto, el comisario Calivar libró un acta contando lo sucedido. Sin embargo, no hubo detenidos y tampoco una causa penal.
Pese a ello, desde la Fuerza dijeron que a los participantes les habrían iniciado un sumario administrativo en la Subsecretaría de Inspección y de Control de Gestión de la Seguridad Pública. De esta manera, se investigará el suceso y se resolverá el accionar de los efectivos.
Desde Flagrancia dijeron que cuando llegó el ayudante fiscal a la finca eran las 22 horas -estaban en horario permitido-. No hallaron bebidas alcohólicas, ni luces, ni música, solamente estaban algunos familiares de la cumpleañera y unos compañeros de trabajo y el lugar era alquilado.
El único factor por el que se trataba de un evento prohibido era que se había cuatro personas más de lo permitido en el festejo. Desde Fiscalía ordenaron que no podía configurarse como un delito penal pero sí cabía realizar un acta contravencional. "Le dijimos a la Policía que consultaran en la Justicia de Faltas pero, como no tenía una entidad suficiente, decidimos no encuadrarlo en Flagrancia para no saturar el sistema. Sí pensamos que se podría haber realizado un acta contravencional pero eso ya lo dirime la Justicia de Faltas", afirmaron desde Flagrancia. Otra orden que tomaron en la Fiscalía fue realizar un acta a los fines de determinar quiénes eran policías para los sumarios administrativos.