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martes 9 de junio de 2026

Presunto femicidio en Albardón

Era Brenda, el cadáver tenía la cadenita que siempre llevaba

Falta sólo la confirmación científica, pero ya fue reconocido ese dije de la Medalla Milagrosa que le pertenecía. También se supo que la chica tenía miedo de su marido Diego Álvarez y éste ya había increpado al supuesto amante. La Policía cierra el círculo en torno a él.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El cuerpo calcinado que fue encontrado el martes a la noche en Albardón, pertenece a Brenda Verónica Requena. El cadáver todavía tenía la cadenita que siempre llevaba colgada y eso no deja margen de dudas. Mientras esperan la confirmación científica a través de una prueba de ADN, los investigadores cierran cada vez más el círculo en torno a Diego Álvarez, el marido. Hay pruebas reveladoras que indican que la víctima tenía miedo por su relación extramatrimonial, que Álvarez sabía de la infidelidad y hasta había increpado al amante.

Si creyó que quemando el cuerpo iba a ser imposible identificarla, se equivocó. Olvidó de quitarle esa cadenita y el dije de la Virgen de la Medalla Milagrosa que la víctima solía tener colgada en el cuello. Ahora ese colgante confirma que la mujer calcinada era Brenda Requena, la joven madre de 24 años desaparecida el jueves pasado. Así lo señalaron fuentes del caso. Los investigadores de Homicidios y el juez Martín Heredia Zaldo, titular del Cuarto Juzgado de Instrucción, sólo aguardan los cotejos de los perfiles genéticos de los hermanos y la madre de Brenda con algunas muestras para corroborar científicamente que es ella.

La investigación tiene como único y principal sospechoso al marido, Diego Álvarez, que podría ser imputado de homicidio agravado por el vínculo, alevosía, ensañamiento y femicidio. Hasta este miércoles a la noche no se contaba con el resultado de la autopsia, dado que los restos estaban muy deteriorados por la acción del fuego.  Tampoco hay certeza de que la hayan descuartizado. El hecho de que algunas partes del cuerpo se desprendieran pudo ser producto de la alta temperatura, explicaron. Los forenses tienen la complicada tarea de establecer a ciencia cierta si la estrangularon, la acuchillaron o la mataron a tiros, explicaron. Trascendió que los policías de la sección Homicidios allanaron la casa de la pareja en el asentamiento Mallea buscando armas y secuestraron al menos cuatro cuchillos para peritarlos. También recogieron pedazos de membranas de techo. Esto porque en el lugar en donde encontraron el cadáver habían restos de este material.

La hipótesis de los investigadores es que Álvarez asesinó a Brenda el mismo jueves a la mañana, minutos después de que encontrara a la joven con su amante, José Guajardo, en un descampado cercano al asentamiento Mallea, en Campo Afuera. Este último muchacho, que reside en el Barrio Néstor Kirchner –en la misma zona de Albardón-, reconoció en la Policía que mantenía una relación sentimental con Brenda y contó que es verdad que esa mañana se citó con la chica y ahí fueron sorprendidos por el ahora detenido. En su relato aseguró que Álvarez lo agredió con una piedra, entonces él salió corriendo en dirección en su casa y la chica se quedó en el lugar con su marido. Después no sabe qué pasó.

La sospecha es que Diego Álvarez atacó a Brenda y posiblemente la mató en ese mismo sitio. Creen cargó el cuerpo por un tramo de 300 metros hasta un zanjón, en medio de una quebrada. Y allí, al costado de uno de los barrancos, cavó y puso el cadáver en esa fosa para luego prenderle fuego. No descartan, incluso, que haya ido a buscar cubiertas viejas o pedazos de membranas de techo para avivar las llamas. En esos momentos, se supone, aparecieron por casualidad esos adolescentes que andaban cazando pajaritos y vieron a Álvarez que estaba quemando algo. Éste les pidió que se fueran y continuó con su macabra tarea, la que culminó cuando cubrió el cuerpo con tierra, según la reconstrucción que hacen los investigadores.

Más tarde armó su coartada para cubrirse. Pasadas las 19 concurrió a la Seccional 18va a denunciar la desaparición de Brenda e instaló la versión de que se había llevado 30.000 pesos.

Lo que no imaginó jamás es que esos chicos –que lo  vieron prendiendo fuego- contarían días después lo que vieron. Esos testimonios llegaron a oído de los investigadores policiales y se convirtieron en la pieza clave que permitió el hallazgo del cadáver este martes.

Álvarez no está complicado sólo por eso. De las pruebas que van recolectando en la investigación surge que Brenda Requena temía por lo que pudiera suceder a raíz de esa relación extramatrimonial que llevaba. Sabía que su marido conocía o sospechaba seriamente de su infidelidad. De hecho, José Guajardo declaró que Álvarez lo cruzó en una ocasión y lo increpó porque se estaba viendo con su mujer, según allegados al caso. Esto hace suponer que el ahora detenido venía vigilando a la joven y no fue casualidad que el jueves pasado saliera detrás de ella para sorprenderla con su amante.

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