Tristeza, desazón, angustia, preocupación y, sobre todo, miedo, es lo que siente una pareja de ancianos a la que le robaron todos los ahorros que tenían en su hogar, en el barrio San Luis, en Rawson. En total, le sustrajeron $265.000 y una pistola 765 automática que hacía unos meses había comprado porque, según dijo la víctima, ya no se sentía seguro donde vivía. Lo peor, fue la forma en que les entraron y llevaron el dinero.
En Rawson: le robaron $265.000 a ancianos; sospechan de un "hijo del corazón" que tenía llaves
La pareja de abuelos está compuesta por Mario Héctor Ramirez, de 82 años, y por su mujer, Juana Hilda Zavaleta, de 87. Él, lúcido pero con importantes dificultades para caminar; ella, con poco porcentaje de visión, sorda y sin la facultad de caminar. Ambos están jubilados y viven en un hogar sobre calle Almafuerte, en el interior del barrio San Luis.
Sobre el hecho, Mario contó a Tiempo de San Juan que todo ocurrió entre las 8 y las 10:30 de este martes. "Nos fuimos al Hospital Marcial Quiroga porque mi señora -por Juana- tenía turno con un médico. Cuando volvimos en remis, sobre las 10:30, nos encontramos con un patrullero que también estaba llegando a nuestra casa. Nos bajamos y nos preguntaron si vivíamos acá porque un vecino había llamado al 911 y había dicho que en mi casa estaban robando", comenzó relatando el hombre.
"Como no vimos nada raro, porque estaba todo cerrado como nosotros habíamos dejado, les dijimos a los policías que estaba todo bien, que se fueran tranquilos. Cuando mi mujer entró a la habitación y vio que faltaba la plata, ahí me llamó y me dijo `mirá Mario lo que nos hicieron´. Nos habían robado toda la plata de la habitación. Teníamos $200.000 en un lado y $65.000, en otro", siguió contando el abuelo.
Evidentemente, por la forma en que delinquieron, se trata de personas que conocían el hogar y sabían de la existencia del dinero ya que, para sustraerlo, no les fue necesario revolver nada. Fueron directamente al escondite de la habitación donde los jubilados guardaban la importante suma de dinero. Es más, ingresaron con las llaves del hogar porque ninguna de las dos puertas del ingreso del frente de la casa estaban violentadas. Los ancianos llegaron y se encontraron con el exterior tal cual ellos la dejaron cuando se fueron hacia el nosocomio.
Respecto de quién podría haber sido, Mario ya tiene un posible sospechoso. "Yo tenía un `hijo del corazón´ que lo conocí hace un año cuando vino a hacerme unos trabajos a mi casa. Los hizo tan bien que después empecé a contratarlo más seguido. Era muy decente, muy bueno con nosotros dos, nos ayudaba siempre en los quehaceres de la casa", indicó.
¿Por qué sospecha de ese hombre "tan bueno"? El anciano expresó: "Porque hace como cinco meses, de la confianza que teníamos, ya hasta le hablaba de mis negocios. Le comenté que había vendido un lote y que tenía ese dinero guardado en una zona de la habitación. Y del arma sabía porque un día vino con su hija, la nena entró a la habitación y le dije que no la dejara entrar porque tenía la pistola ahí".
Era tal el cariño que Mario tenía con ese hombre -se preserva la identidad porque el hecho está en investigación- que siempre lo invitaba a almorzar, le daba dinero todos los días para que le diera de comer a su mujer y cuatro hijos porque no tenía trabajo. "Es más, el hombre siempre andaba en bicicleta y por ahí hacía caminos largos. Me dio tanta pena que decidí regalarle un Peugeot 504 que teníamos y que no usábamos. Se largó a llorar, no lo podía creer", aseguró con desasosiego.
La cuestión radica en que ingresaron con las llaves de su hogar. "Yo le di llaves de mi casa para que tuviera, para que entrara y saliera cuando quisiera porque teníamos mucha confianza", dijo Mario. "Sospecho de esa persona porque el domingo pasado -por el 7 de abril- se resintió lo que no lo invité a comer un asado que hice ese día. Venía todos los días, desde el domingo que no vino más", siguió contando.
En el hecho intervino personal policial de la Comisaría 24ª, quienes realizaron las acciones legales correspondientes. No lograron encontrar ninguna huella pero tendrían en mira a un sospechoso. Los abuelos necesitan el dinero porque los dejaron sin nada y deben tener plata para sus medicamentos y alimentos.