La angustia terminó para la familia Pelayes cuando encontraron Alejandra sana y salva tras desaparecer el último martes al rededor las 20 hs. "Voy al médico", fueron las últimas palabras que habían escuchados sus padres en la casa del barrio CGT donde viven ubicada en Rivadavia.
Desde aquel instante, los padres, hermanos e hijos vivieron notas con mucha incertidumbre con la esperanza de encontrarla pero con el temor de no volverla a ver con vida. Este último presentimiento se hizo más fuerte cuando el ex marido no se sabía nada. La desesperación fue mayor porque "Tano” Ochoa la había secuestrado tiempo atrás y los recuerdos comenzaron aflorar rememorar tan nefasto suceso.
Sin embargo, todo llegó la tranquilidad y con la agradable noticia que Alejandra apareció sana y salva. La mujer fue encontrada caminando por la intersección de la calle Paula Albarracin de Sarmiento y Avenida Córdoba en horas de la siesta. La madre de dos hijos estaba enojada por cómo se dieron los sucesos cuando se enteró a través de TIEMPO DE SAN JUAN que su familia la estaba buscando desesperadamente.
Alejandra tenía la misma ropa con la que la vieron la última vez. Al momento de entrar abrazó a sus padres y lloró con sus hijos. Luego, le dijo que estaba trabajando y que no se podía comunicar con ellos porque tenía el celular bloqueado. Después, se ofuscó por todo lo que pasó y se calmó. El calvario terminó para la familia Pelayes porque su hija regresó a su casa.