El 15 de mayo de 2016, un tiroteo en la calle tuvo un saldo fatal luego de que una vecina se asomara por la ventana para proteger su vivienda de los disparos, con la mala suerte de recibir una de las balas que le quitó la vida. La balacera tuvo origen en una pelea de bandas y, casi tres años después de aquel trágico incidente, la Justicia condenó a más de 10 años a los acusados.
Ante los ojos de varios testigos, el tiroteo que acabó con la vida de María Florinda Valdéz en el barrio Nikisanga, en Caucete, dos personas fueron identificadas como las que gatillaron y por ello recibieron la pena. Se trata de Mauricio Ezequiel Herrera, conocido como 'Bicho', quien quedó detenido al acto y Carlos Martín Moretta, quien permaneció prófugo más de dos años.
Por el homicidio de la mujer, se llevó adelante un juicio abreviado en el que los señalados admitieron la culpabilidad y aceptaron 10 años y ocho meses de prisión efectiva, tras el acuerdo entre Fiscalía y la defensa de los imputados. Lo que resta es que el juez de la Sala, Atenágoras Vega, respalde o rechace el acuerdo.
El que se escondió por 2 años, pero cayó y fue juzgado
Carlos Moreta, “hombre con mucho conocimiento del campo”, así lo definió una fuente policial. Este señor estuvo prófugo más de dos años y policías aseguran que estuvo todo este tiempo escondido “en las dunas de Caucete”, un lugar del que es un gran conocedor. Durante dos años se escabulló y nunca logró ser atrapado por la Policía.
El pasado mayo de 2016, María Florinda Valdez fue asesinada por un disparo, producido por una disputa entre dos bandas y ella quedó en el medio. Por el hecho hubo varios detenidos, pero uno de los principales sospechosos, Carlos Moreta, desapareció.
Tras varias investigaciones de la policía de la zona, averiguaron que este hombre se había escapado a las dunas de Caucete.
Fuentes de la investigación informaron que el malviviente se fue al campo para que nadie pueda hallarlo. Por años se escondió y salía por momentos a la ciudad pero nunca pudo ser atrapado.
La gente encargada en su búsqueda hizo varios rastrillajes con perros, caballos, pero Moreta fue hábil y siempre pudo escapar por las espaldas de la policía. Así fue a lo largo de dos años.
Pero algo ocurrió, creyó que la situación la tenía en sus manos y que ya se habían olvidado de él y empezó a bajar nuevamente hacía la ciudad del departamento. Cada vez lo hizo más seguido, pero su burda confianza lo terminó entregando.
La policía lo localizó y empezó a investigarlo para ver si era al que tanto buscaban y era así. Finalmente este pasado lunes al mediodía en la localidad de Villa Dolores atraparon a Moreta.
El proceso se volvió a reabrir y este delincuente acusado de homicida espera en los calabozos de Comisaría 9na ser indagado por el juez a cargo de la causa.