Después de que condenaran a 30 años de prisión a N.H, la mujer que prostituyó a sus tres hijos e incluso los obligó a verla manteniendo relaciones sexuales con un perro de raza Pitbull, los interrogantes se centran en qué sucederá con los menores.
Sometidos a aberraciones impensadas en las que debían tener sexo con extraños y entre sí para goce de mentes perversas, los niños de entonces 15, 14 y una nena de 9 años, tras la denuncia que sacó a la luz el tremendo caso, fueron encontrados en condiciones nefastas en su salud física y mental. Hasta el día de hoy, los tres presentan un grado de retraso mental, profilaxis, entre otras enfermedades.
Por todo el calvario que debieron pasar, los menores contarán con asistencia del Estado que tuvo su primera intervención con el Centro ANIVI, donde se les ofreció una atención profesional. Según explicaron fuentes oficiales, el Gobierno se hará cargo de los jovencitos tanto económica como asistencialmente.
Tras quedar conforme con la pena que recibió la mujer imputada, pues cumplieron con el pedido de la Fiscalía, la doctora Leticia Ferrón de Rago manifestó: "Habrá que hacer un estudio para conocer cuáles son las condiciones generales en las que se encuentran los menores, con el objetivo de saber cuál será el destino que se les dará. Lo importante es que el estado se ocupe de esos menores".