El juez Guillermo Adárvez le impuso prisión preventiva y un embargo de 2.100.000 pesos al ginecólogo riojano que trabajaba en San Juan Carlos Hugo Martínez, y lo procesó por 7 causas de abuso sexual, considerados muy graves.
Frotar los genitales de las pacientes, o hacer comentarios de orden sexual mientras realizaba las prácticas ginecológicas, se cuentan entre las atrocidades que cometió el médico contra sus pacientes.
A estas causas se le suman las 4 que tenía desde sus tiempos de ejercicio de la profesión en Jáchal, adonde, por ejemplo, hizo que una mujer epiléptica le tocara los genitales, o le hizo perder la virginidad a una nena de 13 años que fue a verlo por un dolor en los pechos.