A cuatro meses de que estalló el escándalo con el ginecólogo Carlos Martínez que fue denunciado por sus pacientes por delitos contra la integridad sexual, el juez del Tercer Juzgado de Instrucción que investigó el caso, Guillermo Adárvez, decidió procesar al profesional por siete hechos con prisión preventiva.
Con diez denuncias firmes, el médico fue procesado por el magistrado por siete denuncias que en su mayoría se encierran en abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el daño a la salud y una de ellas es con acceso carnal, incluidos en el Artículo 119 del Código Penal e incisos.
Por la multiplicidad de cargos en su contra, Martínez que ya había sido procesado por los jueces Pablo Ortija y Pablo Flores -por causas anteriores del mismo tenor- podría enfrentarse a una condena de más de 50 años tras las rejas.
"Es una injusticia lo que se está haciendo conmigo, nunca he dejado de cumplir con mi deber", había dicho el médico mientras recorría los pasillos de Tribunales el viernes último, tras presentarse a la ampliación indagatoria.
"Atiendo 100 pacientes por semana, tengo 61 años y 34 de ejercer la profesión; en 5 días recibí 14 denuncias", manifestó respecto a las acusaciones que tiene en su contra y de las pacientes que se habrían pronunciado a su favor en la causa, cuyas declaraciones no salieron a la luz.
El escandaloso caso estalló después de que una paciente lo denunciara en una fiscalía por abuso sexual y, como una catarata, se sumaron varios testimonios contra Martínez al punto de tener unas 14 denuncias también en comisarías.