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viernes 3 de abril de 2026

Efemérides policiales

A tres años del caso Romina Muñoz: la caucetera que casi mata su ex de 17 puñaladas

Ocurrió un 14 de junio de 2015. La joven de 19 tenía un hijo en común con su ex pareja, el que la atacó dejándola al borde la muerte. Por Gerardo Bustos.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Todo sucedió el 14 de junio de 2015, en calle La Plata, unos 200 metros al sur del cruce con Ruta Nacional 20, en Caucete, cerca de la Villa Independencia, donde ambos se habían criado. Habían pasado algunos minutos de las 20 horas de aquélla tarde fría de domingo. Romina Muñoz, en ese momento, tenía 18 años y un pequeño hijo en común con Federico Alexander González Vera, de 23 años en ese entonces.

Según su propio relato, ella, junto a su hermana menor, regresaban del hogar de una de sus amigas, ubicado en Las Chacritas, 9 de Julio. Al bajar del colectivo, Romina visualizó a su ex pareja que se encontraba junto a un árbol cerca de donde habían descendido del ómnibus.

González, al verla, se le acercó y pidió hablar con ella. Romina aceptó, pero sólo si se trataba de asuntos del hijo en común ya que hacía dos semanas que estaban separados a causa de sus celos y malos tratos, y no estaba dispuesta a dar marcha atrás. Romina alejó a su hermana diciéndole que hablaría unos minutos con su ex pareja.

El diálogo transcurría en parámetros normales hasta que en un momento la discusión se subió de tono, el agresor empezó a insultarla y, de repente, sacó de entre sus prendas un cuchillo carnicero. La joven se asustó pero no tuvo tiempo para realizar ninguna maniobra. Su ex pareja comenzó a atacarla. Le propinó una, dos, hasta 17 apuñaladas, dejándola ensangrentada y en estado de inconsciencia en el suelo.

"Sentí que quería matarme, estaba encarnizado, me resigné a que iba a morir”, contó en aquél entonces Romina. Según ella, esa no fue la única agresión que sufrió, ya que según relató siempre la celó, no la dejaba juntarse con sus amigos, la insultaba, la trataba mal y hasta la había amenazado con quitarme la posesión de su hijo.

Su hermana quien vio todo el hecho, no pudo salvarla de los cuchillazos ya que se encontraba a varios metros alejada del lugar del ataque. Solo llegó a sacarlo cuando ya le había dado 17 puñaladas.  Un vecino también acudió al lugar para trompearlo al agresor, quien sólo se dio a la fuga. En un estado de nerviosismo total, González Vera llegó a la comisaría 9ª de Caucete y agarrándose de los pelos repitió: ‘me la mandé, me la mandé’.

Tras el hecho, la joven debió ser trasladada al servicio de Urgencias del hospital Rawson con un real peligro de poder fallecer producto de las zonas en las que recayeron los cuchillazos: varios sobre el tórax y los pulmones de Romina.

Luego de varios días de estar en gravísimo estado, los médicos lograron salvarla. Ella luego declaró ante el juez Benedicto Correa y contó todo lo acontecido aquél día. Más allá de su relato, el caso estaba esclarecido ya que él mismo agresor había admitido el ataque contra su ex pareja.

Luego de casi un año del hecho, González Vera firmó un acuerdo de juicio abreviado, propuesto por su abogado defensor Cesár Jofré, y que tuvo el aval del fiscal Mallea, en el que reconocía haber intentado asesinar a su ex pareja y madre de su pequeño hijo de dos años. Días después, el juez Maximiliano Blejman, de la Sala III de la Cámara Penal, ratificó el pedido de acuerdo y decidió condenarlo a 11 años y 6 meses de prisión.

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