Una banda de al menos tres delincuentes tomó por asalto a una familia de comerciantes de Pocito, pero la jugada les salió al revés. Cuando los asaltantes tenían amenazada a la dueña de casa, el marido los enfrentó a tiros e hirió a uno de ellos. Los ladrones, que no lograron apoderarse de nada, escaparon con la camioneta de las víctimas y después abandonaron a 2 kilómetros.
La víctima del violento atraco fue la familia Álvarez, la misma que el 17 de marzo de 2015 sufrió otro brutal asalto en el que se llevaron 200.000 pesos de su negocio de calle Vidart, cerca de 8. Ayer, Rodolfo Álvarez no ocultó su fastidio: “Esto no puede ser, ya tuvimos 16 robos. Por suerte mi familia está bien”, largó brevemente.
Este último robo ocurrió el domingo entre las 22.30 y las 23 en su domicilio, ubicado al lado de su local comercial en la calle Vidart. Además de ese negocio, los Álvarez son abastecedores de carne. Es decir, los delincuentes iban buscando una importante suma de dinero cuando irrumpieron a la vivienda.
La mujer de Álvarez estaba pasando el lampazo en la puerta cuando aparecieron los sujetos y la tomaron de los cabellos, mientras trataban de sujetaban. Rodolfo Álvarez, que recién terminaba de bañarse, vio la escena desde otra dependencia de la casa y se refugió en la oscuridad con su pistola en mano.
El comerciante no quiso disparar en esos instantes porque uno de los asaltantes tenía agarrada a su mujer. En eso que los ladrones empezaron a llevar a la señora por distintas partes de la vivienda en busca de Álvarez, este los esperó en el baño y en el momento que los tuvo en la mira le largó un disparo a uno de los ladrones, comentó un investigador. El balazo dio en el cuerpo de ese delincuente, y tanto éste como sus acompañantes se asustaron y salieron corriendo hacia la calle.
El comerciante se quedó auxiliando su mujer, que por suerte resultó ilesa. A todo eso, los asaltantes subieron a la Toyota Hilux de los Álvarez y escaparon por Vidart al Sur. Minutos más tarde, cuando la Policía salió a recorrer la zona, encontraron el vehículo abandonado sobre calle 8 cerca de Mendoza. En el asiento trasero había manchas de sangre. También hallaron un reguero de manchas rojas en la entrada al negocio. Todo esto indica que uno de los ladrones iba herido. Según la Policía, los ladrones no pudieron llevarse ningún objeto de valor de la vivienda.