El jefe del GERAS Diego Morales analizó los hechos de violencia a los que se ve expuesta la policía y fuerzas de seguridad en operativos tanto de prevención como allanamientos.
El GERAS, preocupado por la violencia extrema que enfrenta día a día
Tras el ataque en el que resultó herido de bala por un sujeto en la confitería Jirafa Azul de Ullum, el policía, sostuvo que en la actualidad es común que los delincuentes estén armados en San Juan. “Hay hechos que no se veían antes o uno no lo veía. Hay hechos violentos que están pasando. Hemos entrado a lugares donde hay gente que duerme con armas debajo de la almohada. Es decir, están dispuestos a cualquier cosa”, aseguró.
“Es más seguido encontrar gente armada. Es muy habitué. La gran mayoría está armado. Antes encontrábamos gente armada pero ahora es más. Sabemos que vamos a ir a un lugar y vamos a encontrar armas de fuego. Y si buscamos una casa encontramos siempre el que vive al margen de la ley y siempre tiene un arma de fuego. Después queda la disposición de usarla o no usarla”, dijo Morales.
Para el efectivo del grupo especial GERAS, “la droga lo ha cambiado a los delincuentes. La droga tiene momentos que hace pico y si los encontramos cuando han bajado los decibles es mucho más fácil para la policía. Porque como dicen en la jerga, ya están “duros”. Pero si los encontramos en su auge, tienen todo el ánimo encima”, señaló.
Morales, contó que “nadie que esté al margen de la ley quiere ser reducido. Siempre oponen resistencia. Nosotros no queremos lesionar para no tener denuncias en contra. Nunca hemos tenido denuncia en el GERAS por apremios ilegales. Hacemos la reducción con las técnicas que tenemos y que nos enseñan los profesores”, destacó.
El jefe del GERAS, dijo que en algunos procedimientos, han recibido ataques con cuchillos, y hasta agua hirviendo.