A cinco días de haber sido atropellado por una camioneta que se fugó y lo dejó tirado, en inmediaciones de Mendoza y Calle 11, Francisco Leiva de 27 años permanece internado en el Hospital Rawson y, después de haber sido operado de su cadera, se prepara para afrontar una serie de intervenciones quirúrgicas, con el riesgo latente que representa. Mientras tanto, su familia, en especial sus cuatro hijos sufren las consecuencias del desafortunado hecho que pudo ser peor.
Como único sostén de familia, que ganaba dinero realizando changas, hospitalizado -como está- resulta un problema para conseguir el pan de cada día para los suyos y por ello su mamá, Miriam Gómez, hizo pública la dramática situación. Transcurridos unos pocos días, la misma mujer dialogó con Tiempo de San Juan y contó cómo sigue el drama que los invade.
Si bien agradeció el apoyo de Gobierno por los subsidios que les otorgará para las prótesis que el accidentado necesita y además señaló que la gente demostró su solidaridad llevando mercadería hasta la humilde vivienda de la familia, su preocupación se centró en el ánimo de los chiquitos y en el futuro que les depara.
Es que la afligida madre y abuela describió lo difícil que resulta transitar el momento sobretodo para la mayor de sus nietas, quien habría sido una de las más afectadas ya que entiende más lo sucedido. No lo tiene a su papá y su vida depende de una buena recuperación: eso sin dudas afectó su cabecita. "Llora todo el tiempo y quiere a su papá sano", comentó.
Por otro lado, agradecida de la ayuda que recibió hasta ahora de parte de muchas personas, Miriam destacó que la lucha será extensa y que, a pesar de lo importante que significa para ellos contar con el apoyo de la gente y del Gobierno, ve complicado que sea sostenido en el tiempo. "Lo llevamos como podemos, pero sabemos que hay que estar fuertes para él", dijo.
Sobre la causa judicial que se inició por el incidente, con un sujeto detenido acusado de ser el conductor que lo atropelló y se fugó, la mujer aseguró que su atención está enfocada hacia la recuperación de su hijo, pues la justicia "actuará como corresponde tarde o temprano".
Germán Sosa, quien lo embistió, sería un mecánico que conducía una camioneta que no era de su propiedad sino más bien de uno de sus clientes. Con agravantes de fuga y velocidad, el hombre privado de su libertad podría estar más complicado si el dosaje le da positivo por consumo de alcohol.