Por tres años seguidos, Francisco O., abusó de su hijastra. La sometió de tal manera, que el juez con todas las pruebas a su favor lo condenó a 16 años de prisión en el Penal de Chimbas, al verlo culpable de abuso sexual gravemente ultrajante y por acceso carnal, agravado por haber sido cometido contra un menor de edad, aprovechar la convivencia y por estar encargado de la educación y guarda, contra su hijastra desde que tenía 11 años hasta los 14.
Atroz caso: condenan a 16 años de prisión a un obrero por abusar a su hijastra
En la mañana del jueves se firmó la condena en la Sala I de la Cámara Penal, luego del juicio abreviado presidido por el Juez Caballero Vidal (h), que lo vio culpable de todo lo que se le acusó. El sujeto confirmó que él había hecho todo y entre en común acuerdo entre la fiscalía y su abogado defensor se llegó a la condena.
Francisco O. de 51 años, se encargó toda su vida en la construcción y siempre fue un obrero. En la vida se cruzó con G. A. y con ella vivieron por años y tuvieron dos hijos. Todos convivían juntos, los dos hijos de G. A que tuvo con otro hombre y los que tuvieron juntos.
Desde 2013, cuando la víctima ya tenía 11 años, O. empezó los ultrajes contra ella. El primer acto sexual que ocurrió, fue un día en el que no había nadie en la casa y la niña estaba acostada en la cama matrimonial viendo televisión, es ahí que este sujeto fue, se acostó a su lado y le empezó a tocar en sus partes íntimas.
Los actos seguían y empezaron a ser de forma diaria y a toda hora, hasta que en un momento la empezó a ultrajar con acceso vaginal, así por dos años, hasta que la niña cumplió los 13 y ahí el depravado le exigió y la empezó a ultrajar analmente.
Los actos siguieron y la nena por miedo a su familia nunca dijo nada, hasta que en el 2014, ya con la niña con 14 años de edad, estaba dudando si había quedado embarazada. O. le dijo que dijera que había tenido relaciones con su compañero de escuela y la obligó a la adolescente ir a la sala de salud.
Los profesionales de la salita de salud, empezaron a dudar de lo que la joven les decía, y ante las preguntas de los doctores, fue ahí cuando la niña comenzó a llorar y les dijo que en realidad pasaba.
Desde ese momento se tomaron todas las medidas correspondientes y ante los informes psicológicos y físicos que se le hicieron a la niña, dieron que la joven no mentía y se constató que fue violada por este sujeto.