Gustavo Guajardo (27), los hermanos Pedro (24) y Maximiliano Ávila (20) y Sergio Delgado (27) fueron imputados por el delito de robo seguido de muerte. Fue el juez Benedicto Correa quien entendió que como su víctima, Luis Pérez (69), murió infartado producto del susto que le dieron durante el robo, el caso debe ser investigado como un crimen.
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Tiempo de San Juan le preguntó a los sanjuaninos qué piensan sobre el rumbo que tomó la investigación de Pérez y el 94,75% de los lectores pensaron que morir infartado en medio de un robo debe ser considerado un homicidio.
El antecedente más cercano al caso de Pérez fue el del abuelo Guillermo Alcayaga, un jubilado al que los ladrones también mataron de un susto pero en 2015.
En ese momento el juez Maximiliano Blejman procesó a los delincuentes por un homicidio pero la defensa apeló el fallo y en la Cámara otro juez lo dio vuelta.
Así, los malvivientes terminaron excarcelados e imputados por un simple robo.
Ahora resta ver qué ocurrirá con la determinación que tomó el juez Correa y si logra procesar a los ladrones de Pérez por un homicidio.
Luis Pérez tenía 73 años y el pasado 1 de junio sorprendió a los cacos en su vivienda de calle 25 de Mayo al 73 este. Tal fue el impacto que le causó encontrar a los ladrones adentro de su casa que murió de un infarto.