Un llamado del 911 alertó al Comando Radioeléctrico sobre un robo a una mujer y su hija en una vivienda del barrio Mercedario, en Chimbas.
Efectivos del Comando dieron con el delincuente en calle Porres pero la detención del joven se convirtió en una batalla campal. Primero el ladrón se resitió golpeando a los policías y luego cuando intentó escapar hacia el interior de una vivienda otras seis personas empezaron a arrojar piedras contra la Policía y el patrullero.
Finalmente Héctor Fabián Peña fue detenido tras recibir una bala de perdigón que disparó uno de los efectivos policiales para reducirlo. Y como consecuencia del ataque de los familiares de Peña los policías Maximiliano Calderón y Fernando Martínez terminaron con heridas en el rostro por el impacto de las piedras. El patrullero también quedó con algunas cosas rotas después de la lluvia de piedras que recibió.