La vida me presentó una nueva responsabilidad como Diputado Provincial y desde ese lugar propuse como coautor del proyecto, la actual Ley Nº 8356, que establece la obligatoriedad del uso de chaleco o bandolera reflectante, norma que fue sancionada el 09 de Mayo del presente año, la cual exige su uso desde el 21 de marzo al 20 de septiembre en horario de 18.00 a 09:00, y desde el 21 de septiembre al 20 de marzo en horario de 20:00 a 07:00 y cuyo incumplimiento es sancionado con una multa entre cincuenta (50) a cien (100) Unidades Fijas (U.F). (De $400 a $800 actualmente).
Como es de vital importancia la concientización, fijamos que la Ley entrara en vigencia 90 días posteriores a su publicación en el Boletín Oficial para poder difundirla.
Asimismo, presentamos y fue aprobada la Ley Nº 8357 por la que se establece la obligatoriedad de proveer con la venta de bicicletas, motocicletas, triciclos y cuatriciclos de cualquier cilindrada, además de un casco de seguridad, un chaleco o bandolera reflectante por cada persona permitida para su traslado.
El chaleco deberá tener como mínimo sesenta centímetros (60 cm.) de largo y treinta y cinco centímetros (35 cm.) de ancho, de cualquier color fluorescente y tendrá por lo menos dos bandas blancas reflectantes continuas de cinco centímetros (5cm.) como mínimo cada una.
Tanto el chaleco como la bandolera se pueden adquirir en el comercio local o pueden ser realizados de manera doméstica siempre que cumplan con esos simples requisitos. Aún más, ciertas ropas de trabajo ya cumplen con estas bandas reflectantes. Además, es destacable mencionar que su valor resulta muy accesible, aproximadamente de $30, es decir, económico comparado con la ayuda que significa visualizar mejor a los conductores de bicicletas y motos, facilitando de esta manera un tránsito más seguro.
El uso obligatorio del chaleco entendemos que es un elemento más para proteger a los motociclistas y ciclistas. Con el tiempo se podrá evaluar si su aplicación ha sido óptima o no, pero lo que no vamos a hacer es cruzarnos de brazos ante el flagelo que significa la muerte en siniestros viales.
Un siniestro vial que evitemos, justifica con creces la importancia de esta Ley, ya que en definitiva el objetivo más importante de esta norma es el recobrar el sentido del valor VIDA, de la tuya, de la mía, de la de todos.