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miércoles 1 de abril de 2026

¿Qué es y para qué sirve un Comité Hospitalario de Bioética? – Por Daniel Adolfo Arias

Por Redacción Tiempo de San Juan

Daniel Adolfo Arias. Coordinador del Comité Hospitalario de Bioética del Hospital Rawson

El asombroso despliegue del saber científico y tecnológico de los últimos 50 años con la consecuente aplicación social de un modelo tecno-científico universal y dogmático fue provocando cada vez más la eclosión de problemas que enfrentan las posibilidades de acceso y uso de los instrumentos del modelo, con la moral individual y social de las personas.

Poca duda cabe que el hombre social de hoy no ha desarrollado una sabiduría y acción humanísticas paralelas a dicho saber técnico, lo que ha ocasionado la emergencia de conflictos situados en la dimensión moral y ética, comunes a prácticamente todas las sociedades.

Como reacción a ello y como consecuencia de un nuevo modelo de relación de la sociedad civil con la Ciencia y con los modelos de razonamiento dogmático, y como expresión de un cambio de paradigma dejando de lado la presunción de una neutralidad moral de la Ciencia, nace la Bioética como una reflexión transdisciplinar científica para realizar una verdadera mediación entre ciertos principios y valores morales y la realidad de casos concretos y particulares. Ella se nutre de la Biomedicina, la Teología, la Filosofía y el Derecho como pilares básicos, pero trasciende a todas ellas.

Como expresión del desarrollo institucional de la Bioética aparece el Comité Hospitalario de Bioética (CHB) con la tarea de establecer instancias de diálogo y reflexión sobre la problemática ética de la vida y la salud humana dentro de una institución sanitaria. Hay que entenderlos entonces como “un espacio de reflexión y diálogo en un ámbito interdisciplinario que, a través de la argumentación y el debate, aspiran a arribar a consensos mínimos que mejoren la calidad de las decisiones sanitarias, aproximándose racional y razonablemente a decisiones prudenciales” (Susana Vidal–UNESCO) o también como “aquellas instancias o estructuras de diálogo y decisión bioética que asumen la responsabilidad de intentar clarificar y resolver racional y razonablemente los conflictos de valores que se presenten en la investigación o en la práctica clínica” (Abel FRANCESC).

A través de un verdadero proceso de deliberación moral, sostenido firme e inclaudicablemente en el respeto por la dignidad de las personas, por los derechos humanos, y por la condición de universalidad, el CHB intenta “conducir una reflexión crítica y problematizar la realidad, identificando valores éticos y derechos humanos e introduciendo un modelo deliberativo pluralista a través del cual se pueda arribar a consensos morales”. Entre sus funciones claves hay 3 que se destacan netamente: la función educativa, la función consultiva y la función normativa.

 

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