Por corresponsalía Mendoza
Un momento de máxima tensión se vivió en una escuela del sur de Mendoza durante el miércoles. El hecho ocurrió en la escuela secundaria N° 4-015 Pascual Iaccarini. Según señaló el medio Info Ya de San Rafael, durante el turno tarde, un estudiante de segundo año extrajo un arma blanca en medio del aula con la intención de agredir a otro compañero de curso, desatando escenas de pánico y un inmediato despliegue policial.
El grave episodio se conoció inicialmente a través de alertas en redes sociales, pero con el correr de las horas se confirmaron los detalles de un hecho que pudo haber terminado en tragedia.
Según se pudo reconstruir, el adolescente logró ingresar al establecimiento con un cuchillo oculto entre sus pertenencias. Fue en el interior del aula donde el joven esgrimió el arma frente a la a sus pares e intentó abalanzarse sobre otro alumno.
La desgracia no llegó a consumarse gracias a la rápida reacción de los propios compañeros de curso, quienes al detectar el peligro intervinieron de inmediato para retener al agresor y desarmarlo, dando aviso urgente a los directivos.
Los docentes resguardaron el arma y aislaron al menor mientras convocaron a los padres de los involucrados y a las fuerzas de seguridad. La investigación judicial por las características del hecho quedó radicada en la Oficina Fiscal de la Comisaría 8ª de San Rafael.
Respecto a los motivos que desencadenaron la violenta reacción, las primeras versiones del entorno escolar apuntan de manera unánime a un conflicto de larga data vinculado a un tema de bullying.
Al parecer, el agresor venía sufriendo hostigamientos y burlas sistemáticas por parte de un grupo de estudiantes, un trasfondo que la justicia y las autoridades educativas intentan precisar para determinar si existieron pedidos de auxilio previos que no fueron escuchados.
¿En qué consiste el protocolo de la DGE para armas y violencia escolar?
Frente a un hecho de esta magnitud, las escuelas de la provincia de Mendoza están obligadas a activar de manera inmediata la Guía de Procedimientos ante Situaciones Emergentes, un protocolo técnico y estricto diseñado por la Dirección General de Escuelas junto a los ministerios de Seguridad y Salud.
Cuando se detecta la presencia de un arma blanca o de fuego, o ante un intento de agresión física inminente dentro de un colegio, el protocolo establece de forma obligatoria seguir una serie de pasos que consisten en retener y resguardar el elemento peligroso. Luego se debe aislar al alumno en un espacio neutral.
También se debe dar aviso inmediato al servicio de emergencias 911. La Policía no ingresa a las aulas, sino a labrar las actas de secuestro del arma y constatar la situación de riesgo. Paralelamente, se solicita una ambulancia para evaluar el estado de crisis de los menores involucrados.
Finalmente se debe convocar de forma obligatoria a los padres. Los adultos responsables del alumno agresor y del alumno agredido son convocados de urgencia al establecimiento para firmar las actas institucionales y hacerse cargo del retiro de los menores.