El presidente decidió por decreto que Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla sean los nuevos miembros de la Corte Suprema y la polémica estalló. Tiempo de San Juan habló con especialistas en Derecho Constitucional, de diversas opiniones políticas, y la mayoría -algunos con más grises que otros- acordó en que la maniobra estuvo fuera de lugar, ya sea desde el punto de vista legal o el moral.