En la marcha del 24 de marzo por la Memoria, Verdad y Justicia, un Falcon verde estacionado en Ignacio de la Roza y Mendoza, fue tomado como una provocación por algunos. Lo que no sabían, es que detrás de ese auto había un herrero, muralista y defensor de los derechos humanos que nada tiene que ver con la reivindicación de la dictadura militar.