Seguramente es un gran profesional y cada paciente es para él el más importante. eso no se duda.
Pero que debe haber pasado por la cabeza y el corazón del neurocirujano Pablo Rubino, a la hora de operar del cerebro nada menos que a Diego Armando Maradona.
Él lo cuenta así: "Como futbolero siento una gran emoción por haber operado a Diego, ya que se trata del mejor jugador de fútbol de la historia, aunque una vez en el quirófano asumo la misma responsabilidad y pasión con cada uno de mis pacientes”.
Rubino se declaró admirador sin límites del 10, y se reconoció fanático de Atlético de Tucumán.