Por Sebastián Saharrea
La temporada 2015 arrancó bien caliente y con sacudones
Tres departamentos donde sus intendentes no pueden seguir fueron los primeros epicentros de las jugadas veraniegas: Jáchal, Caucete e Iglesia. Habrá más, enseguida nomás. Por Sebastián Saharrea.
300 millones de pesos no es poca cosa. Es, números más o números menos, entre dos y tres veces lo que el departamento Iglesia recibe en concepto de coparticipación municipal mes a mes. Esos 300 grandes –como mínimo- es lo que recibió el departamento norteño en concepto de regalías mineras por la operación de Veladero desde 2006, que el jefe comunal gasta-invierte de acuerdo a su criterio personal y con controles demasiado flexibles, por llamarles de alguna manera. No sólo eso: además de ese dinero, la posición estratégica del jefe político que abre o cierra la puerta siempre redunda en más intereses por los alrededores.
Podrán mensurarse entonces el altísimo interés que reviste la calidad de un cargo que sin el condimento minero sería muy menor: el intendente de Iglesia. Con el condimento adicional de que el actual jefe comunal, Mauro Marinero, no puede presentarse a la reelección y en consecuencia se abrirá un nuevo capítulo político en el municipio más poderoso (en términos de manejo de dinero) de San Juan.
Los movimientos en los primeros días del año dejaron en claro que será un asunto de extrema delicadeza y de mucha gente jugándose "all in” en lenguaje de poker, entendiendo que es ahora o nunca. La cosa es así: "el Mauro” (como lo llaman todos) se va, pero sigue siendo en factor más gravitante de esa patria chica. Lo que piense, haga o diga "el Mauro” será palabra sagrada en el oficialismo, y será también lo que ordenará el proceso.
El asunto es que lo que "el Mauro” debe hacer o decir en estos días es a quién señalará con el dedo, y en consecuencia qué será de su propio futuro. Las aguas se dividen en dos: el hermano Marcelo, actual funcionario y un tanto reacio a la idea de ser él quien encabece, o Gustavo Deguer, hombre de confianza del Mauro y en plena arremetida. Esa es la pregunta que quema las pestañas por Iglesia: ¿a quién de los dos le tendrá más confianza el Mauro como para depositarle el testimonio, a su propio hermano o a su mano derecha?, ¿con quién sentirá que tendrá el camino más despejado para seguir moviendo los hilos?
Rumores e interpretaciones hay de todos lados, con cierto predominio de los que se inclinan por el hermano Marcelo. Analizan que de esa manera el Mauro podrá ir como candidato a diputado provincial y mantener desde allí el control remoto con menor riesgo de traiciones. Y que si el favorecido es Deguer, entonces el Mauro optaría por encabezar la lista de concejales para estar más cerca y controlar desde la presidencia del Concejo Deliberante.
El asunto luego es cómo será la relación con los peronistas, en tanto todos ellos son bloquistas. Gioja ya hizo un gesto hacia Graciela Caselles para mantener el acuerdo, que se cocina a fuego lento y tiene a Iglesia como principal prenda de negociación. Pero cierto es también que ahora hay varios "compañeros” desembarcando en tierra iglesiana. Amigos, pero en fin, también rivales. A la avanzada la encabeza el abogado Adrián Riveros, ex asesor legal del municipio y hoy trabajando en Iglesia por otro canal. ¿Tiene la venia? Hasta ahora, nadie lo ha desalentado. Por obra y gracia de las Paso, todo es posible, sería la primera vez que el PJ abre una colectora y la deja correr, aunque el Mauro aún no se preocupa porque sabe que al peronismo le cuesta hacer pie en un territorio tradicionalmente bloquista.
En Caucete, el que no puede seguir es el intendente Juan Elizondo y eso ha encendido los motores bien temprano en un departamento aguerrido para la política por naturaleza. En la disyuntiva sobre qué hacer, la marcación sobre el intendente pasa por interpretar sus pasos: si hay o no gestos hacia quien fue compañero suyo de ruta y terminó despidiendo a regañadientes por un episodio de robo común: es su ex secretario y compadre, Silvio Ibañez, lanzado de lleno a la sucesión de "Juancito”.
El asunto es que Ibañez viene con prontuario y eso fue lo que terminó con sus días de funcionario municipal. Al menos, en la ventanilla hacia la calle. Porque en el municipio sostienen que a pesar de que el secretario ya no está físicamente luego de que Elizondo le pidiera la renuncia como consecuencia de su episodio contra la ley, Ibañez sigue siendo un hombre fuerte que mueve varios hilos internos.
La cosa es que Ibañez está decidido a llegar al sillón que hoy ocupa su amigo, y hay cierta ansiedad para conocer si su amigo el intendente lo respalda públicamente. Ya apareció folletería y hasta avisos en los diarios con su postulación, pero en el municipio aseguran que desde allí adentro no lo están bancando. De cualquier forma, es tan estrecho el vínculo personal que a nadie escapa que podría haber alguna mano municipal oculta hacia Ibañez.
Toman nota también quienes tendrán algo que decir en este asunto: la jefatura política provincial del oficialismo, que seguramente señalará a un candidato en el Este y que seguramente no será Ibañez. Si eso ocurre, ¿qué pasará con Juancito, quien tiene aspiraciones –como cualquier intendente que no puede seguir- a ocupar la boleta de diputado departamental? Lejos de Ibañez, otros funcionarios municipales hacen fila para ocupar el lugar que dejará Elizondo, entre quienes se cuenta al jefe de Hacienda, Marcelo Vera. Igual, la principal candidata del espacio sigue siendo la diputada Mariela Ginestar, si es que se decide y atraviesa un trance de salud.
Por el lado de Jáchal, las aguas estaban calmas hasta que irrumpió el diputado Horacio Espejo a confrontar con los planes del jefe comunal Jorge Barifusa. El intendente tampoco puede seguir, pero es una fija que irá como postulante a la Legislatura. Pero allí es donde el legislador acaba de hacer saber que no dejará el espacio libre así como así, y que de la misma manera que Barifusa tiene a los suyos, él tiene también sus preferencias que querrá hacer escuchar.
Vedada la posibilidad del ex intendente Franklin Sánchez –quien ya en los primeros días de este año que será agitado mandó a decir que se siente más cómodo en la oposición que en el oficialismo- la gente del actual intendente siente que la pulseada será más difícil pero que se liberaron de un gran peso en el proceso de selección. Entre los nombres de la danza, el que más suena es el de Leiría, aunque falta todavía ver correr mucha agua debajo del puente.
Y falta que juegue el interés provincial, nada menos. Lo hará pronto, el año recién empezó pero el ruido no se hizo esperar.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Justicia Federal
Por Redacción Tiempo de San Juan
Policías federales en juicio acusados por robo: la Fiscalía pidió penas de hasta 7 años
Relevamiento
Por David Cortez Vega
Subió el precio del pescado en San Juan: cuánto cuesta el kilo, a horas de la Semana Santa
Análisis
Por Natalia Caballero
Orrego y la compleja estrategia pendular: los sí, los no y los más o menos con Milei en 78 páginas del inicio de sesiones
Color en la Legislatura
Por Redacción Tiempo de San Juan