San Juan incorporó una nueva línea genética de mosca de los frutos que es considerada una de las más eficientes del mundo para los programas de control biológico de esta plaga. Se trata de la cepa Vienna 8-D53, un material biológico que permitirá mejorar la producción de insectos estériles utilizados para reducir las poblaciones de la especie que afecta a los cultivos frutihortícolas y que representa una amenaza para la producción regional.
La incorporación fue concretada a través de una cooperación técnica entre San Juan y Mendoza. En ese marco, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) entregó un lote de pupas fértiles de la cepa Vienna 8-D53 (tsl) a la Bioplanta San Juan, dependiente de la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos.
Según explicaron desde el Ministerio de Producción, este nuevo pie de cría permitirá renovar genéticamente las colonias que se mantienen en laboratorio y que son utilizadas para la producción masiva de insectos destinados a la Técnica del Insecto Estéril (TIE), una herramienta que se aplica en distintos países para combatir la mosca de los frutos sin recurrir a métodos químicos.
La cepa Vienna 8-D53 se destaca por contar con un sistema de sexado genético que facilita la producción de machos estériles, los cuales son liberados en el ambiente para disminuir la reproducción de la plaga. Esta característica optimiza los procesos de cría y mejora la eficiencia de los programas sanitarios.
Además, especialistas remarcan que este material biológico aporta mayor estabilidad genética a las colonias y favorece aspectos fundamentales para el éxito del control biológico, como la fertilidad, la supervivencia, la capacidad de vuelo y la competitividad sexual de los insectos producidos.
La renovación genética es una práctica periódica y necesaria en este tipo de programas, ya que evita problemas asociados a la endogamia y a la adaptación de los insectos al ambiente de laboratorio, situaciones que pueden reducir su desempeño una vez liberados en el campo.
Desde la cartera productiva indicaron que la Bioplanta San Juan cuenta con la infraestructura, el equipamiento y el personal técnico necesarios para garantizar la correcta adaptación y mantenimiento de la nueva cepa.
Con esta incorporación, la provincia busca fortalecer las estrategias de control de la mosca de los frutos, una de las principales plagas que afectan a la actividad frutihortícola, y sostener estándares internacionales de calidad que contribuyan a proteger la producción local y la competitividad de los mercados.