La fábrica de galletas de Albardón continúa operativa y mantiene a sus 290 trabajadores en sus puestos, pese a las dificultades que enfrenta la economía nacional. En este sentido, desde la empresa están analizando estrategias para sortear el escenario económico nacional, principalmente la caída del consumo, y por eso evalúan dos medidas a tomar: diversificar su producción y apostar a la exportación.
Fuentes calificadas indicaron a Tiempo de San Juan que los directivos de la compañía de Juan Carlos Crovella calculan empezar a iniciar negociaciones con posibles compradores en el exterior para mantener la actividad de la firma. A su vez, esto les permitiría sortear una realidad nacional atravesada por la depresión del mercado interno, aunque deberán estudiar los costos de los fletes para tomar una determinación.
Detallaron que, debido a que la producción ha bajado en comparación con años anteriores por la disminución de las ventas, la empresa ha optado por adelantar vacaciones en lugar de reducir la nómina.
Otra estrategia que plantean es diversificar la producción de galletas para sumarle otros productos. Todavía no hay pormenores al respecto, pero es una alternativa que se baraja en la mesa para mantener el nivel de actividad. Se espera mantener reuniones con autoridades gubernamentales próximamente para definir cómo continuará este proceso de crecimiento en las ventas.
La fábrica de galletitas de Albardón, una de las históricas de la industria alimenticia sanjuanina, atraviesa una nueva etapa y continúa operando con normalidad, en medio de un proceso de reordenamiento interno y búsqueda de nuevos negocios.
El establecimiento —que pertenecía a la firma Dilexis— fue adquirido en enero por el empresario Juan Carlos Crovella, quien tomó el control luego de la salida de Tía Maruca y Argensan Food. Con ese cambio, la empresa inició una fase de ajuste administrativo y técnico para estabilizar su funcionamiento.