Los detalles del plan para jubilar en San Juan a los "medidores bobos" de luz en pos de la competitividad industrial

El nuevo sistema permitirá detectar cortes de luz al instante y ofrecerá premios económicos a las fábricas sanjuaninas que reduzcan su demanda en horas pico.

Martes, 23 de junio de 2026 a las 10:02
La industria sanjuanina se prepara para un cambio fundamental con los "medidores inteligentes" de luz.

“Es un paso que se considera fundamental para un uso racional y responsable de la energía eléctrica en San Juan”, afirmó Roberto Ferrero, vicepresidente del EPRE, al explicar la puesta en marcha de un sistema que permitirá modernizar la infraestructura eléctrica de la provincia.

Este plan de implementación ya comenzó con la creación de un cuerpo interdisciplinario compuesto por la Unión Industrial de San Juan, el Instituto de Energía Eléctrica de la UNSJ y el propio EPRE, quienes trabajarán de forma conjunta para supervisar y alentar el uso eficiente del recurso. La ejecución técnica estará a cargo de la distribuidora Naturgy San Juan S.A., que deberá cumplir con un cronograma de trabajo para instalar equipamiento de medición avanzada en la totalidad de los suministros de grandes y medianas demandas. El objetivo es alcanzar la cifra de 4.100 medidores inteligentes colocados para el año 2027, enfocándose exclusivamente en el sector industrial y grandes comercios.

El financiamiento de esta tecnología no representará un gasto extra inmediato para el empresario, ya que la inversión está contemplada dentro de los planes obligatorios de la empresa distribuidora fijados en la Revisión Tarifaria Ordinaria bajo la Resolución 80/26, según destacó el funcionario en diálogo con radio Estación Claridad. La instrumentación de cada punto de suministro tiene un costo estimado de entre 200 y 300 dólares, lo que incluye el medidor físico, que ronda los 50 dólares, además del software de soporte y la tecnología de comunicación necesaria para que el sistema funcione. El plan avanzará hacia la migración de un registro básico de consumo a uno en tiempo real, permitiendo que los usuarios dejen de ser actores pasivos y comiencen a gestionar su demanda de forma remota a través de aplicaciones o centros de datos. Este cambio es vital para que las industrias locales puedan adaptarse al mercado eléctrico nacional y evitar fluctuaciones de precios mediante la contratación directa de su abastecimiento.

El plan de implementación tiene un horizonte de ejecución inmediato y un cronograma de trabajo ya definido que busca transformar la red eléctrica provincial en el corto plazo. Según explicó Ferrero, el objetivo es que en aproximadamente un año la totalidad de los suministros industriales de San Juan ya cuenten con esta tecnología disponible y operativa.

Este despliegue acelerado forma parte de un proceso más amplio que prevé completar la instalación de más de 4.000 medidores inteligentes para el año 2027, enfocándose en suministros de grandes y medianas demandas. Ferrero detalló que, para garantizar el cumplimiento de estos plazos, el cuerpo interdisciplinario supervisará paso a paso que la distribuidora Naturgy San Juan S.A. ejecute las inversiones obligatorias ya establecidas en la Resolución 80/26 de la revisión tarifaria. De esta manera, el funcionario aseguró que los recursos y la tecnología están listos para que la industria deje de ser un actor pasivo y comience a gestionar su propia demanda en tiempo real antes de que termine la década.

"Transformar los suministros en actores dinámicos del sistema"

La relevancia de este salto tecnológico se da en la capacidad de respuesta y ahorro que otorga al sector productivo frente a un futuro de crecimiento impulsado por la minería. Ferrero destacó que el sistema actual es obsoleto y que el cambio es necesario porque "un medidor antiguo lo único que hace es medir energía... eso que se hace desde hace más de 100 años es lo que hay que cambiar por lo que se viene, hay que modernizar eso". El funcionario explicó que con la nueva tecnología el industrial podrá aprovechar mejor los recursos de la provincia, señalando que "San Juan tiene una particularidad que es la abundancia de recurso solar; en determinados horarios nos sobra energía y esa señal dinámica de precios transforma a la industria en un actor dinámico que puede colaborar a reducir la congestión de la red".

Ferrero argumentó que el beneficio para el empresario es directo y tangible tanto en costos como en calidad de servicio. Según el vicepresidente del EPRE, "el medidor inteligente manda una señal inmediatamente y la empresa está en el momento ya en noticia de que ese suministro está sin servicio, con lo cual puede mucho más rápido mandar una guardia y arreglarlo", eliminando la necesidad de depender de los centros de atención telefónica.

Además, valoró la posibilidad de obtener incentivos económicos mediante la gestión de la demanda: "si vos en este horario ahorrás consumo eléctrico, vas a obtener una reducción en tus costos; el empresario saca la cuenta de qué le conviene más, quizás cambiar un turno ese día o trasladar la producción a otro horario".

Finalmente, Ferrero defendió la decisión de aplicar esto inicialmente solo en industrias bajo el concepto de "beneficio neto social positivo", asegurando que en este sector los ahorros económicos superan con creces los costos de la inversión.