La intensa nevada que cubre este miércoles buena parte de la cordillera sanjuanina despertó expectativas sobre una posible mejora en la disponibilidad de agua para la próxima temporada. Sin embargo, desde el Gobierno provincial pidieron prudencia y evitaron sacar conclusiones apresuradas.
El secretario de Recursos Hídricos, David Devia, advirtió que todavía es prematuro sacar conclusiones, confirmó que esperan entre dos y tres nevadas más entre agosto y septiembre y remarcó que "un año bueno no cambia la tendencia de sequía".
Devia explicó a Tiempo de San Juan que, a diferencia de las precipitaciones anteriores, este fenómeno sí podría comenzar a generar acumulación de nieve con valor hídrico, aunque todavía resta conocer los resultados de las mediciones.
"Las primeras nevadas habían tenido entre 10 y 30 centímetros y la densidad era muy baja. Esa nieve se evaporaba por sublimación y no dejaba residualidad de agua. Sí sirvió para formar lo que llamamos piso frío. Ahora estas son las primeras nevadas que realmente empiezan a acumular", afirmó.
El funcionario aclaró que todavía deberán esperar a que finalice el temporal para analizar la información obtenida mediante imágenes satelitales, sistemas de teledetección, redes neuronales desarrolladas junto a la Universidad Nacional de San Juan y, posteriormente, los vuelos sobre la cordillera que permiten calcular el equivalente entre nieve y agua. "Todavía no tenemos datos. Hay que esperar a que termine de nevar para hacer las mediciones", indicó.
Esperan entre dos y tres nevadas más
Aunque la tormenta actual representa una buena señal, Devia aseguró que el invierno todavía tiene margen para aportar más nieve. "Estamos previendo nevadas para agosto y también para septiembre. Esperamos entre dos y tres eventos más de magnitud", anticipó. Según explicó, el comportamiento del fenómeno de El Niño provocó un atraso en las precipitaciones cordilleranas.
"Este evento normalmente ocurre en abril o mayo. Este año se ha desfasado y esperamos que los picos de acumulación de nieve se produzcan hacia fines de septiembre o incluso principios de octubre", indicó.
Pese al optimismo que genera el temporal, insistió en mantener la cautela. "Que tengas un año bueno no cambia las condiciones de la tendencia en baja que muestra el río San Juan", afirmó. Y agregó: "Tenemos que administrar correctamente y prever reservas de agua porque, si después llegan años malos consecutivos, debemos contar con agua almacenada para cubrir la demanda".
Cómo están hoy las reservas de los diques
Devia destacó que la provincia logró mejorar sensiblemente el nivel de reservas en los embalses respecto de años anteriores gracias a una administración más cuidadosa del recurso. "Recibimos la provincia con un 18% de reservas y hoy estamos por encima del 36%", aseguró. Explicó que actualmente los principales embalses se encuentran por encima de las cotas mínimas de seguridad establecidas por el Consejo de Control de Embalses y Seguridad de Presas.
*En Caracoles, cuya cota de seguridad es de 1.080 metros sobre el nivel del mar, el embalse se encuentra aproximadamente tres metros por encima.
*En Punta Negra, donde la referencia es de 920 metros, el nivel actual también supera esa marca por alrededor de dos metros.
*Mientras tanto, en Ullum, cuya cota recomendada es de 760 metros, el lago se ubica actualmente cerca de los 750 metros, acercándose al objetivo establecido.
El funcionario explicó que mantener esas reservas permite afrontar con mayor tranquilidad tanto la demanda de riego como el abastecimiento de agua potable. Como ejemplo, señaló que durante este ciclo al sector agropecuario se le asignaron 677 hectómetros cúbicos, mientras que el río San Juan aportará alrededor de 630 a 640 hectómetros cúbicos. "La diferencia la estamos cubriendo con las reservas que formamos el ciclo anterior. Esas reservas también permiten garantizar los 120 hectómetros cúbicos destinados al consumo humano y absorber las pérdidas por infiltración y evaporación", explicó.
El pronóstico hídrico llegará unos días más tarde
El atraso de las nevadas también obligará a modificar el cronograma habitual para elaborar el pronóstico hídrico anual: Devia indicó que los vuelos sobre la cordillera deben realizarse una vez alcanzado el pico de acumulación de nieve, ya que hacerlo antes podría generar errores importantes en la estimación.
"No puedo hacer un vuelo antes de que terminen las nevadas porque todavía no alcanzaste el pico máximo y vas a incurrir en un error grave", señaló. Por ese motivo, estimó que el informe definitivo podría publicarse entre 10 y 15 días más tarde que en un año normal. El gobierno prevé brindar “prepronósticos”, pero el dato definitivo lo van a realizar cuando terminen las nevadas en la cordillera.