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La construcción privada en San Juan no apura las inversiones pese a las expectativas por la minería

Juan Carlos Andrada, director del CIRCOT, dijo que las inversiones privadas avanzan "paso a paso" y que los empresarios siguen de cerca el escenario político y económico antes de acelerar nuevos desarrollos.

Martes, 07 de julio de 2026 a las 17:02
Desde el CIRCOT sostienen que la construcción privada mantiene expectativas por el impacto que tendrá la minería, aunque por ahora las inversiones avanzan con prudencia.

La minería aparece como la gran apuesta en San Juan, capaz de hacer volver a crecer la construcción privada en San Juan, ante una obra pública que marcha a un ritmo pausado. Sin embargo, lejos de lanzarse a invertir masivamente, el sector actualmente mantiene la cautela y espera señales más firmes antes de acelerar.

Así lo planteó Juan Carlos Andrada, director del CIRCOT, quien sostuvo que el sector atraviesa actualmente un período de cautela, pero con un horizonte de crecimiento sin precedentes.

El profesional informó del fuerte aumento que tuvo el metro cuadrado este mes en San Juan y se explayó respecto al despegue que se espera de los grandes proyectos mineros, y que mientras tanto, es la inversión particular la que mantiene el ritmo en las calles. “Actualmente el sector privado es el que va repuntando y va manteniendo lo que es la obra en sí", dijo. Como ejemplo mencionó algunos desarrollos habitaciones grandes como el proyecto de Estudio 3 en Santa Lucia, que contempla la construcción de varios bloques de departamentos.

La minería: Construir "una ciudad nueva"

Andrada sostuvo que en los ámbitos académicos y corporativos sanjuaninos se está analizando la magnitud del impacto de la puesta en marcha de dos o tres proyectos de cobre en San Juan. Incluso dijo que representantes de empresas mineras les han advertido en esas reuniones sobre la magnitud del impacto: “Ustedes no tienen ni idea de lo que se les viene”.

El director del CIRCOT explicó que este auge no se limita solo a las minas, sino que implica el desarrollo de "todo lo que implica una ciudad nueva", incluyendo redes de agua, tendidos eléctricos, campamentos, naves industriales, depósitos de combustible y una compleja red vial para el movimiento de maquinaria y logística en alta montaña.

Un crecimiento "paso a paso"

A pesar de la magnitud de lo que se proyecta, aseguró que el clima actual entre los empresarios es de observación y análisis de las variables políticas y económicas. Andrada definió este momento como “una transición de augurio, de espera y de necesidad”.

Agregó que la cautela es lo que prima en este momento en el sector de la construcción sanjuanina: “Se va pisando en forma prudente y concisa, al ritmo de las inversiones mineras actuales que lo hacen paso a paso pero sólido”. 

Analizo además que la cautela se justifica por varios motivos: “hace más de un año y medio que se viene escuchando que ya arranca la actividad minera”, dijo. Y agregó que el empresario “es consciente de las elecciones presidenciales del año que viene y mira mucho la continuidad de las reglas de juego, porque Argentina ha cambiado muchas veces las condiciones". Para que se dé el "despertar" definitivo, consideró clave que se mantenga la estabilidad económica.

La esperanza de la clase media

Por fuera de las empresas constructoras, Andrada también destacó la expectativa que existe en la clase media por la reactivación de herramientas financieras anunciadas por el gobierno provincial. "Muchos sanjuaninos están ansiosos de lo que se dijo en el último tiempo de que en julio podría haber una reactivación de los créditos de operatoria individual a través del IPV” dijo en alusión a la operatorio provincial destinada a personas que tienen lote propio y necesitan un crédito hipotecario para construir su vivienda.

"La gente necesita que esto ocurra, pero llegando a julio no se ve algo diferente. Habrá que esperar si hacia fin de mes aparece alguna novedad, pero hoy por hoy no se espera algo distinto", concluyó.

Mientras tanto, la construcción privada continúa avanzando con proyectos puntuales y mantiene la mirada puesta en la minería como el principal motor de una futura reactivación, aunque sin dejar de lado la prudencia que impone un contexto económico y político que todavía genera incertidumbre.