Más de cuatro décadas después de haber quedado en la historia del fútbol argentino como el primer sponsor en la camiseta de Boca Juniors, el nombre de Vinos Maravilla vuelve a tener presencia en el mercado. La histórica marca sanjuanina fue relanzada este año por el abogado Ariel Samana, quien adquirió sus derechos y busca reposicionarla con una estrategia que combina identidad provincial, turismo y el fuerte vínculo emocional que todavía conserva con el club xeneize. Detrás de ese regreso también reaparece una historia que une a San Juan con uno de los momentos más críticos de la institución de La Ribera -ocurrido tras la salida de Diego Maradona en su primera etapa vistiendo la azul y oro-, el nacimiento del sponsoreo en el fútbol argentino y, de manera inesperada, con dos figuras de Hollywood como Al Pacino y Leonardo DiCaprio.
El relanzamiento se concretó en abril de este año. Samana explicó a Tiempo de San Juan que actualmente concentra la comercialización principalmente en Buenos Aires, aunque también comenzó a introducir el vino en algunos espacios gastronómicos sanjuaninos. Según indicó, el objetivo en la provincia es posicionarlo como un producto orientado al turismo, mientras que en la Capital Federal busca aprovechar el enorme valor histórico que conserva entre los hinchas de Boca.
"Yo vendo San Juan a través del vino", resumió al explicar el concepto detrás del proyecto.
El abogado contó que la iniciativa nació luego de adquirir la propiedad de la marca, de la que también posee registros en otras categorías comerciales. Antes del lanzamiento realizó los trámites correspondientes para evitar futuros conflictos sobre la titularidad y avanzar con tranquilidad en la nueva etapa.
Actualmente trabaja con restaurantes locales y espacios vinculados al universo boquense, aunque aclaró que no mantiene un vínculo institucional con el club. Entre los proyectos mencionó un programa de streaming que funciona frente a La Bombonera, un hotel temático para turistas e hinchas y distintos bodegones relacionados con la cultura xeneize.
El nuevo vino se elabora en Pozo de los Algarrobos, en Caucete. En su etiqueta figura como una marca registrada de Ariel Samana y se identifica con el registro del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) G74736.
La presentación recupera parte de la identidad histórica de la marca. "Vino con origen único en Pozo de los Algarrobos. Heredero de uvas intensas, maduradas en tierra y sol vibrantes. Disfrute con moderación. Siempre bueno, siempre parejo", señala la etiqueta, retomando el eslogan que hizo famoso al producto durante varias décadas.
Del rescate de Boca a una inesperada conexión con Hollywood
El regreso de la marca también permitió volver a reunir a Samana con una figura clave de aquella etapa: Federico Polak. Semanas atrás, el abogado publicó una fotografía junto al actual propietario de Maravilla y una botella del nuevo vino, acompañada por un mensaje en el que definió a la bebida como el "histórico patrocinador de la camiseta de Boca hace más de cuarenta años".
Polak tuvo un rol determinante durante la crisis institucional del club. Primero fue síndico e interventor y luego ocupó la presidencia de Boca entre noviembre de 1984 y enero de 1985. Le tocó conducir la institución cuando pesaba sobre La Bombonera una orden judicial de remate y el club atravesaba la situación económica más delicada de su historia.
Pero el apellido Polak también posee un llamativo vínculo con el cine internacional. Es padre de la actriz Lucila Polak, quien durante casi una década fue pareja del actor estadounidense Al Pacino. Además, es abuelo de la actriz y modelo Camila Morrone, quien mantuvo una relación sentimental durante varios años con Leonardo DiCaprio.
La bodega que fue un emblema de San Juan
La historia de Maravilla comenzó mucho antes de aparecer en una camiseta de fútbol. La bodega Gualino y Escolar fue fundada en 1935 por los empresarios Carlos Gualino y Mauricio Escolar y rápidamente se convirtió en una de las firmas vitivinícolas más importantes de San Juan. Con el paso de los años amplió su estructura productiva y también desarrolló un importante aserradero que abastecía de postes, medias trabas y estructuras para los nuevos parrales que crecían en toda la provincia durante el auge de la vitivinicultura.
Dos décadas después de su nacimiento, la empresa ya figuraba entre las bodegas más importantes de la provincia. Tras la muerte de Carlos Gualino, en 1971, sus herederos continuaron al frente de la firma hasta que, poco tiempo después, la familia Escolar quedó con el control total de la empresa. Fue precisamente bajo esa conducción cuando la marca protagonizó el mayor golpe publicitario de su historia.
Sin embargo, el éxito no alcanzó para evitar las dificultades que atravesó el sector vitivinícola en las décadas siguientes. La bodega pasó por distintos propietarios, entró en un proceso de decadencia y finalmente terminó quebrando. En 2004 el establecimiento fue adquirido por el viñatero Miguel Garcés, mientras que años después Bodega Arenas compró la marca Maravilla y decidió volver a comercializar el producto.
Ese relanzamiento ocurrió en 2016, recuperando el histórico eslogan "Siempre bueno, siempre parejo" y con el compromiso de mantener vigente uno de los nombres más tradicionales de la vitivinicultura sanjuanina.
Cómo un vino sanjuanino terminó en la camiseta de Boca
El vínculo entre Maravilla y Boca nació en uno de los momentos más delicados de la historia del club. Tras la venta de Diego Maradona al Barcelona, la institución atravesaba una profunda crisis económica. Había dificultades para afrontar los salarios del plantel, problemas financieros y una situación institucional que con el tiempo derivaría en la intervención del club.
En ese escenario apareció Guillermo Coppola -quien luego representara al "Diez" por varios años-, quien entonces trabajaba en el ámbito bancario y colaboraba con Boca. Según relató años después en la serie biográfica sobre su vida, el club necesitaba con urgencia unos 100.000 dólares, pero ninguna entidad financiera estaba dispuesta a seguir prestándole dinero.
Fue entonces cuando acudió a los propietarios de la bodega sanjuanina Gualino y Escolar. La primera respuesta fue negativa, pero antes de retirarse lanzó una idea que terminaría revolucionando el fútbol argentino.
"Ustedes tienen un vino horrible, que no conoce nadie, pero yo lo voy a hacer el más famoso de la Argentina", recordó haberles dicho Coppola a Gualino y Escolar.
La propuesta consistía en colocar el nombre del vino en la camiseta de Boca. El acuerdo finalmente prosperó y el aporte económico de la empresa sanjuanina incluso superó otra oferta que existía de una multinacional japonesa. Detrás de aquella estrategia también apareció otra figura clave. Se trata del publicista Mario Torraga, quien había llegado a San Juan para trabajar en la promoción de los vinos de la bodega. Distintos registros históricos le atribuyen la idea de convertir a Maravilla en el primer gran sponsor de una camiseta del fútbol argentino, una apuesta que cambiaría para siempre el marketing deportivo nacional.
El debut llegó el 26 de febrero de 1983, nada menos que en un Superclásico frente a River. Boca ganó ese partido y la imagen de la camiseta con la inscripción "Maravilla" quedó grabada para siempre en la memoria del fútbol argentino.
El vino que ayudó a cambiar la historia de Boca
La aparición de Maravilla en la camiseta significó mucho más que una campaña publicitaria. El dinero aportado por la empresa permitió cubrir gran parte de los salarios del plantel profesional y colaborar para sacar al club de una de las crisis más profundas de su historia. A partir de esa experiencia, la publicidad en las camisetas comenzó a convertirse en una fuente permanente de ingresos para las instituciones deportivas argentinas.
Durante una entrevista concedida al programa Modo Boca, Ariel Samana recordó que fueron los propietarios originales de Vinos Maravilla quienes realizaron aquel aporte decisivo y destacó que todavía hoy la marca continúa siendo inmediatamente asociada con Boca Juniors.
La periodista Myriam Pérez también repasó recientemente esa historia en su programa Al Pan Pan, Al Vino Vino, emitido por Tiempo Streaming. Allí recordó que el aporte económico de Maravilla alcanzaba para sostener al plantel profesional y al cuerpo técnico, además de remarcar que aquella camiseta fue estrenada justamente en un Superclásico que Boca terminó ganando.
La casaca pasó a ser una pieza histórica. La vistieron futbolistas como Hugo Gatti, Oscar Ruggeri, Ricardo Gareca y Juan José López, entre otros referentes de aquella época, y con el paso de los años se convirtió en uno de los modelos más buscados por coleccionistas e hinchas.