En medio de una ola de frío extremo que ha puesto a prueba a los hogares sanjuaninos, el horizonte no trae buenas noticias. Es que, tras el receso invernal, el Gobierno Nacional buscará ratificar en el Senado -probablemente el próximo 6 de agosto- la media sanción de la Cámara de Diputados para recortar drásticamente el Régimen de Zona Fría, lo que afectará el costo de las boletas de gas.
La medida impacta de lleno en San Juan que logró acceder a ese beneficio en el año 2021. Y no solo implica una quita de subsidios para unos, sino un cambio estructural en la forma de facturar que podría llevar las boletas del resto a valores altísimos en el momento de mayor consumo del año.
El impacto en San Juan
De los aproximadamente 123.000 usuarios que hoy tiene la provincia, se calcula que entre 60.000 y 70.000 familias perderán el beneficio de inmediato. Para este grupo el efecto se traducirá en aumentos de alrededor del 50 por ciento en las boletas.
Pero el impacto no termina ahí: para quienes logren conservar el subsidio, la fórmula de cálculo cambiará drásticamente. El descuento ya no se aplicará sobre el total de la factura, sino exclusivamente sobre el precio del gas, lo que derivará en incrementos de entre el 70% y el 80% en el monto final a pagar, según calculó el ex diputado Walberto Allende, uno de los impulsores de incluir a la provincia de San Juan en la ampliación del beneficio de zona fría en el año 2021.
Las temperaturas más frías
La situación actual pone en jaque la Ley 27.637, sancionada hace cinco años, que permitió que San Juan ingresara al régimen de beneficios que antes era exclusivo de la Patagonia. Fue clave para lograr la inclusión de San Juan un riguroso informe técnico que fue elaborado por el climatólogo Germán Poblete.
Dicho estudio demostró que el clima de San Juan en la última década registró temperaturas similares, y en ocasiones más bajas que las de Mendoza, justificando la necesidad de contar con un alivio en la boleta de gas. "Era una cosa fundamental para San Juan", dijo Allende, al señalar que la ley original tenía vigencia hasta el año 2031, pero el actual proyecto oficialista busca derogar estos beneficios de manera anticipada.
El nuevo proyecto
El proyecto que se prevé tratar en agosto pretende retrotraer los descuentos automáticos únicamente a la Patagonia, la Puna y Malargüe, como era originalmente. Para el resto de los argentinos y sanjuaninos, el sistema pasará a ser "focalizado": quienes quieran mantenerlo deberán inscribirse siempre y cuando cumplan los requisitos de ingresos mínimos por hogar. “Es un ‘engaña pichanga’ porque ante la complejidad de los requisitos de inscripción y la dificultad de acceso a las plataformas digitales muchos se quedarán afuera”, opinó el exdiputado.
El criterio central que fija el proyecto para determinar quién accede al beneficio es el de dos canastas básicas como ingreso tope, lo que equivale a aproximadamente cuatro millones de pesos. Una familia tipo en la que trabajan dos personas puede alcanzar ese monto, por lo que quedaría automáticamente fuera del subsidio.
Mientras el oficialismo argumenta que la ley de 2021 "desnaturalizó" el sistema, los usuarios sanjuaninos enfrentan la posibilidad de perder un beneficio que compensaba las duras condiciones climáticas de una provincia en el invierno.