La calificadora de deuda Moody`s sostuvo en un documento reciente que la Argentina no cumplirá lo que vaya a firmar con el Fondo Monetario Internacional, en el marco del acuerdo por la reestructuración de la fenomenal deuda heredada del gobierno de Mauricio Macri.
Para la entidad, nuestro país “firmará un acuerdo que incorporará metas plurianuales orientadas a la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, pero el cumplimento del acuerdo será desprolijo en el mejor de los casos, y requerirá excepciones (waivers) y renegociación de las metas".
El pesimismo de la calificadora sobre el futuro argentino es total, incluso en lo que tiene que ver con la vuelta a los mercados financieros internacionales, aún con el acuerdo con el Fondo: "La falta de voluntad y habilidad para cumplir del todo con las metas fijadas en el programa del FMI evitará que la Argentina restaure el acceso a los mercados de capital a tiempo para cubrir los pagos en moneda extranjera de la deuda con los privados a partir de 2024. Incluso con el programa del FMI, la probabilidad de una nueva reestructuración permanece muy elevada", explicaron.
Moody`s completa su análisis con un pedido que, de darse, podría terminar de destrozar el poder adquisitivo del salario: “Esperamos que el Gobierno acceda a acelerar el ritmo de devaluación respecto del que hubo el año pasado, en particular con la inflación sobre el 50% anual".
A modo de advertencia, desde la calificadora aseguraron que, a diferencia del acuerdo del 2000 que terminó con la implosión del gobierno de Fernando De La Rúa, esta vez, si Argentina no cumple con el programa con el Fondo "los desembolsos se detendrán y Argentina no tendrá fondos para el repago de sus obligaciones".
Esto llevaría a lo que denuncian sectores del oficialismo que se oponen al acuerdo: un default, decidido por el Fondo, a meses de las elecciones, que allanaría un triunfo electoral del macrismo en 2023.