La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan y la Federación de Viñateros de San Juan comunicaron que respaldan el pedido de intervención de COVIAR y proponen la creación de un organismo similar al que regula la yerba mate. Así, a poco de la vendimia, reactivan un reclamo que viene desde el año pasado, con fuertes críticas hacia la Corporación que preside el sanjuanino Angel Leotta. El embate local se da al unísono del planteo de Bodegas Argentinas, que entre otros actores fundamentales del sector, pusieron el grito en el cielo tras la designación del mendocino José Zuccardi, para suceder a Leotta desde el 7 de marzo (el sanjuanino seguirá en la conducción pero como vice), y decidieron abandonar el organismo.
El comunicado de los viñateros expresa que:
"Desde nuestras instituciones queremos resaltar que hace tiempo venimos rechazando la COVIAR como ámbito institucional para discutir la problemática vitivinícola, la cual es cada vez más difícil para los eslabones más débiles de la cadena, productores y elaboradores pequeños y medianos.
COVIAR fue creada como unidad ejecutora de un Plan estratégico, cuyos tres objetivos están muy lejos de haber sido cumplidos. La entidad además terminó siendo un ámbito muy cerrado y de escasa representación real para nuestro segmento, el que careció durante todo este tiempo de políticas orientadas al cumplimiento justamente del objetivo del PEVI que nos concierne: la integración rentable de los productores a la cadena vitivinícola.
Se generaron, por el contrario, mecanismos de constante expulsión de los mismos, manteniéndose la Corporación sin propuestas ni programas que pudieran revertir la situación, durante los 15 años. Entendemos que debido a que en su formación están incluidos los gobiernos de las provincias productoras, no es excusa culpar a la política de la falta de acción respecto a nuestra problemática.
Al convertirse COVIAR en un órgano de representación gremial (algo para lo que nunca fue creado) entidades como las nuestras se han visto siempre desplazadas o relegadas en la posibilidad de plantear con eficacia nuestra problemática y las soluciones que nosotros advertimos necesarias.
Es por esto que en esta instancia y frente al hecho de haberse evidenciado el real estado institucional de la vitivinicultura argentina, en donde diferentes intereses se muestran incompatibles, y sin un verdadero canal de comunicación, sumado al hecho de que el sector productivo está en quiebra total, sin medidas de fondo que puedan sostener a miles de productores y elaboradores, adherimos al pedido de intervención de la entidad, y proponemos considerar además nuestra propuesta de generar un organismo similar al Instituto Nacional de la Yerba Mate".
Bodegueros, al pie del cañón
A horas de conocerse la designación de Zuccardi, ya se había hecho pública la posición de Bodegas de Argentina, Centro de Viñateros y Bodegueros del Este y el sector productor privado de Neuquén, cuestionando severamente el uso de los recursos y denuncia un conflicto interno “que esconde una disputa por la representación de la vitivinicultura ante los gobiernos”. “Convocamos al nuevo Gobierno Nacional y a las autoridades provinciales representadas en el directorio de la COVIAR, para que intervengan la entidad y tomen las medidas necesarias para atender nuestros reclamos", interpelaron los bodegueros.
Esta semana, la Cámara liderada por Patricia Ortíz que representa a más de 250 bodegas de todo el país, volvieron a la carga con una medida más dramática. Comunicaron que "ante la falta de una respuesta favorable a nuestros pedidos, que incluso no fueron si quiera tratados con la seriedad y formalidad que corresponde, manifestamos nuestra decisión de no seguir participando de dicha institución", en pleno rechazo a la llegada de Zuccardi.
En declaraciones a Radio Nihuil, de Mendoza, “Pepe” Zuccardi manifestó estar “sorprendido” y aclaró que "hay dos formas de cambiar la COVIAR: una es sentarse en la mesa y la otra es ir al Congreso y cambiar la ley. Pero no se puede evitar la legalidad, esto un golpe de estado en la vitivinicultura".
Luego, tras conocer la decisión de Bodegas de irse de COVIAR, Zuccardi fue categórico y dijo que Bodegas de Argentina miente y que la intención es centrar las decisiones en Buenos Aires, según publicó el portal de Canal 9 de Mendoza.
La guerra del vino llega en un momento difícil para el sector: Durante los últimos 15 años, el consumo de vinos en Argentina se derrumbó de 34 a 19 litros per cápita; cada punto de ese volumen perdido equivale hoy a cuarenta millones de litros de vino que se traduce en 4.600 hectáreas de viñedos que no tienen colocación en el mercado.