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jueves 2 de abril de 2026

Sanjuaninos Olímpicos

Gonzalo Tellechea, el que superó los límites: "Me dijeron que tenía que nacer de nuevo para ir a unos Juegos"

Este mes comienzan los Juegos Paris 2024 y 10 sanjuaninos recrean sus experiencias en los últimos 10 JJOO. En esta séptima entrega, un repaso a Londres 2012.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Producción: La Excusa Deportiva

Tocar el cielo, cumplir el sueño, conseguir lo que parecía imposible. También, sentir que por un tiempo tuvo que dejar su vida de lado por lograr ese objetivo. Y lejos de sentirse arrepentido, Gonzalo Tellechea asevera que la percepción que perdura es de agradecimiento por todo lo que significó haber debutado en un Juego Olímpico, el de Londres 2012, y también de darse cuenta de todo lo que significaba el logro recién después, cuando consiguió nuevamente la clasificación a la edición siguiente, Río 2016, que lo convertía en el primer triatleta argentino en participar en dos citas olímpicas.

Lo que hace especial el recuerdo para Tellechea, es que empezó ‘tarde’ en este deporte. Practicaba MTB hasta los 18 años, cuando comenzó recién a incursionar en el triatlón. En esos inicios también dedicaba tiempo a sus estudios y puede decirse que recién después de los 22 años se metió de lleno y empezó a incursionar en el nivel internacional, directamente entre los elite.

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Así, tuvo que desafiar sus límites. “Me dijeron que tenía que nacer de nuevo para ir a unos Juegos. Pero me convencí que podía y trabajé demasiado. Nunca dejé de soñar, porque en el momento que dejara de soñar ese objetivo se iba a desvanecer”, señala quien se convirtió en ‘olímpico’ con 27 años.

“Cuando uno va recapitulando y logra unir todo ese camino, es realmente donde todo toma sentido”, sintetiza el sanjuanino que se convirtió en atleta olímpico en la capital inglesa en los Juegos de la XXX Olimpíada, entre el 27 de julio y el 12 de agosto de 2012, con .

Además de Tellechea, en Londres participaron otros dos comprovincianos, ambos en la selección de vóley y también debutantes en un Juego Olímpico: Rodrigo Quiroga y Federico Pereyra.

La delegación argentina, con 137 deportistas, obtuvo cuatro medallas: una de oro (Sebastián Crismanich, taekwondo), una de plata (Las Leonas) y dos de bronce (el tenista Juan Martín Del Potro y en vela, Juan de la Fuente y Lucas Calabrese, en Clase 470). En el medallero general, la Albiceleste ocupó la posición 42, entre 204 naciones.

Mientras el vóley obtuvo uno de los 10 diplomas olímpicos que también se quedó Argentina, Tellechea finalizó en el puesto 38, entre 55 participantes. A priori, fue un resultado positivo porque había clasificado en el lugar 44 del ranking, aunque le quedó el pequeño sinsabor de una penalización de 15 segundos durante la competencia, que lo relegó unos 10 puestos aproximadamente.

“Debo haber tenido dos penalizaciones en mi vida y una se dio ahí. Igual al momento de largar ya estaba satisfecho, obviamente pensando en la medalla. Más allá que las estadísticas no me ayuden, uno tiene que largar para ganar”, indica, reflejando el espíritu competitivo que siempre lo acompañó.

“El primer Juego Olímpico es hablar de toda una vida de sacrificios. Cuando me preguntaban ‘qué tal Londres’, mucho no tenía para decirles, estaba muy enfocado. No sé si nervioso, concentrado, ilusionado. De hecho no fui al acto inaugural porque era dos días antes de la competencia y uno trata de hacer lo mejor posible, así como uno todos los días trata de hacer una entrega total en cada entrenamiento”.

Fuera de la competencia, “en la villa olímpica convivir con estrellas es algo fabuloso", subraya.

Así, Gonzalo disfrutaba ir al comedor y sentarse en diferentes lugares para observar a personas de todo el mundo. Como anécdota, tiene una foto junto a Del Potro y el basquetbolista Luis Scola en la que el fotógrafo del encuentro fue otro tenista consagrado como Mariano Zabaleta.

"Lo que uno sueña de chico, que ve en la tele y poder cumplirlo… que las máximas estrellas del deporte coman la misma comida que vos, colchón, que te los encontrés en un ascensor, que tengan la misma ropa que vos. En ese sentido, el Olimpismo nos nivela a todos por igual”, concluye alguien que vivió una completa transformación personal.

Cuatro definiciones

Su presente: “Disfruto de mi familia, mi trabajo, mi salud y también de la comida. A la gente que entreno, muchos terminan siendo amigos”.

Los ‘No’ que marcaron su carrera: “A mí me dijeron que era imposible que vaya un Juego Olímpico: Ese ‘no’ me hizo muy fuerte y creo que lo más lindo de la vida es de un ‘no’, hacerlo un ‘sí’.

El triatlón: “Tengo que ampliar un poco más la respuesta y hablar del deporte, que es mi vida. De niño, era salir a jugar, después se convirtió en disciplina. Conocí a mi esposa gracias al deporte. Me dio todo, me enseñó a soñar, a cumplir sueños y a superar fracasos”.

Ser atleta olímpico: “Es ese momento del quiebre, es una sensación imposible de explicar. Lo máximo es esto y cumplirlo era romper con ese mito de que por ahí los sueños son algo imposible”.

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