Hasta el 8 de agosto los días de Leo Guzmán fueron los de cualquier futbolista sanjuanino: trabajar a sol y a sombra por la mañana, y por la tarde entrenar. Aquel día su vida cambió para siempre cuando se tomó un avión con destino España. Con 19 años y una maleta llena de sueños, el joven de Villa Lugano (San Martín) viajó al Viejo Continente para conocer a su padre biológico, al que había contactado por redes sociales hacía pocos meses. Claro, nunca imaginó que al cruzar el charco la suerte y el fútbol también iban a estar de su lado.
El futbolista que viajó a España a conocer a su padre y fichó para un club
Suele decirse que la redonda es caprichosa y que, a veces, salda cuentas pendientes. Quizás esto es lo que ocurrió con este delantero al que San Martín de San Juan le cerró las puertas en varias oportunidades y que, por cuestiones burocráticas, tampoco pudo hacer lo que más ama y sabe hacer en Centenario de Neuquén. Hoy en el Deportivo Nerja, club que milita en la Liga Andaluza-Málaga, sabe que nunca estuvo tan cerca de alcanzar sus sueños. Sabe que jugar en cualquier liga de España lo acerca a sus objetivos: la Segunda y por qué no la Primera Liga española.
“Yo en San Juan no tuve muchas oportunidades por ser pobre. Humilde pero pobre. Siempre trabajé, en la cosecha de uva y tomate, y hasta corté el pasto a los vecinos. Siempre hacía changas y no me podía dedicar cien por cien al fútbol. Recién en el Sportivo del Carril, cuando disputamos el Regional Amateur, pude dedicarme al fútbol, allí me ayudaban con mercadería o pagaban $500”, contó a la distancia el delantero.
El Deportivo Nerja es un club que disputa una de las divisiones regionales de la Federación Española de Fútbol, la Andaluza-Málaga. La institución, fundada en 1945, oficia de local en el estadio Enrique López Cuenca. Allí es donde el chico Guzmán entrena y ya ha disputado varios amistosos. Según contó, todavía no debutó oficialmente porque espera la ciudadanía y pase oficial, pese a que la Liga Caucetera Sanmartiniana ya lo cedió definitivamente sin recibir ningún peso. Vaya gesto.
“Cuando llegué a la ciudad me probé en Nerja y el técnico Carlos Tello, conocido en la Segunda División del fútbol español, me aceptó. A él le gustó mi esfuerzo y actitud. Si Dios quiere voy a seguir trabajando para llegar lejos, quién dice en ligas superiores. Uno sueña en el Barcelona”, confesó.
A España llegó de casualidad. Un día visitando a la amiga de su mamá se enteró quién era su padre y dónde vivía. No pudo con su curiosidad mucho menos con las ganas de saber y conocer de raíz su historia, y lo buscó por Facebook como José Palma.
“Me vine a España para conocer a mi papá. Él me invitó y decidí viajar. Dije `el que no arriesga no gana´. Confié en él, es mi padre, y en Dios. Ahora estoy viviendo con él y con mis dos hermanos que son más chicos. Me lleva a los entrenamientos y hasta me compró los botines”, expresó el joven.
Antes de ponerse los botines, fiel a su estilo, estuvo ganándose unos pesos en un restaurante. Lavaba platos hasta que fichó para el Nerja y decidió centrarse exclusivamente en el fútbol. Una y otra vez remarcó que anhela llegar lejos de la mano del deporte que lo inspira y apasiona desde los 8 años, cuando vistió por primera vez la casaca del Sportivo del Carril. “Mi sueño es disfrutar del fútbol, después aprender y poder jugar en un club grande. Claro, siempre ayudando a mi familia y a los que siempre estuvieron a mi lado”, apuntó.