La Serena, entre las primeras ciudades de Chile en aplicar el nuevo régimen contra el crimen organizado

El gobierno de José Antonio Kast puso en marcha un sistema especial para internos vinculados a organizaciones criminales. La medida busca aislar a los líderes de bandas y limitar su capacidad de operación desde las cárceles.

 

Miércoles, 10 de junio de 2026 a las 14:28

La ciudad de La Serena figura entre los primeros puntos de Chile donde comenzó a aplicarse el nuevo régimen penitenciario impulsado por el gobierno de José Antonio Kast para internos vinculados al crimen organizado.

La iniciativa forma parte de una estrategia nacional orientada a reducir la influencia de bandas criminales dentro de las cárceles y evitar que continúen coordinando delitos desde los establecimientos penitenciarios.

Según informó el diario El País, el nuevo modelo contempla mayores niveles de aislamiento, controles reforzados y una identificación diferenciada de los reclusos considerados de alto riesgo.

Cómo funciona el nuevo régimen penitenciario

El sistema apunta especialmente a integrantes de organizaciones criminales que operan en distintos países de América Latina, entre ellas estructuras vinculadas al Tren de Aragua, una de las bandas transnacionales que más preocupa a las autoridades de la región.

Bajo este esquema, los internos son alojados en módulos especiales con restricciones más estrictas para las comunicaciones y los desplazamientos dentro de los complejos penitenciarios.

Además, se implementó el uso de uniformes diferenciados, una medida que busca facilitar la identificación de los detenidos sometidos a este régimen especial.

Las autoridades chilenas sostienen que el objetivo es impedir que líderes criminales mantengan contacto operativo con sus organizaciones mientras cumplen condena o permanecen detenidos.

La seguridad, una de las prioridades del Gobierno de Kast

La lucha contra el crimen organizado fue uno de los principales ejes de campaña de José Antonio Kast y continúa ocupando un lugar central en la agenda de su gobierno.

Durante los últimos años, Chile experimentó un aumento de delitos asociados a organizaciones criminales internacionales, una situación que impulsó reformas en materia de seguridad, control fronterizo y sistema penitenciario.

El nuevo régimen carcelario aparece como una de las medidas más visibles dentro de esa estrategia.