Con la emergencia aún en desarrollo en las regiones chilenas de Coquimbo y Atacama, el periodista Bastián Álvarez, de Diario La Región de Coquimbo, consideró que la respuesta del Gobierno de Chile fue tardía frente al avance del temporal que dejó inundaciones, comunidades aisladas y graves daños materiales. En diálogo con Estamos a Tiempo, el programa de Tiempo Streaming, afirmó que la declaración del estado de catástrofe debió concretarse antes para facilitar el despliegue de recursos en las zonas más afectadas.
Las declaraciones se conocen en un contexto en el que las autoridades chilenas actualizaron este martes el balance de la tragedia y confirmaron que el fenómeno dejó 10 personas fallecidas, además de heridos, desaparecidos, miles de damnificados y numerosas localidades con problemas de conectividad y servicios básicos.
"El estado de catástrofe tendría que haberse declarado antes"
Durante la entrevista, Álvarez explicó que los organismos meteorológicos venían advirtiendo desde hacía semanas sobre la posibilidad de un evento de gran magnitud asociado al fenómeno de El Niño. Sin embargo, consideró que las medidas extraordinarias se activaron cuando la emergencia ya había alcanzado un nivel crítico.
Según expresó, el estado de catástrofe "tendría que haberse declarado el viernes o el sábado", ya que esa decisión permite destinar con mayor rapidez recursos económicos, personal militar, aeronaves y equipos especializados para asistir a la población.
El periodista sostuvo además que esa percepción también fue expresada por autoridades locales. Indicó que los alcaldes de La Serena y Coquimbo manifestaron públicamente que la respuesta del Gobierno nacional demoró más de lo esperado frente a un escenario que ya mostraba un importante deterioro.
No obstante, remarcó que, una vez decretada la medida, comenzaron a intensificarse los operativos de asistencia con la llegada del presidente José Antonio Kast, junto a los ministros de Salud y Defensa, además del despliegue del Ejército y de Carabineros.
Comunidades aisladas y un operativo de gran magnitud
Álvarez describió que la situación continúa siendo especialmente compleja en las zonas rurales, donde los desbordes de ríos destruyeron caminos, puentes y viviendas. Mencionó que localidades como Hinojal, Las Rojas y El Rosario quedaron entre las más afectadas y recordó que durante la noche del domingo varias familias debieron subir a los techos de sus casas para ser rescatadas mediante helicópteros de Carabineros.
También explicó que la provincia de Limarí permanece con importantes problemas de conectividad, lo que dificulta el traslado de alimentos, agua potable y asistencia sanitaria hacia distintas comunidades.
En materia de salud, indicó que los hospitales de la región continúan funcionando, aunque el Ejército instaló un hospital de campaña en Ovalle para reforzar la atención de las personas evacuadas desde los sectores rurales.
El desafío comienza cuando terminan las lluvias
Para el periodista, la disminución de las precipitaciones no significa el final de la emergencia, sino el comienzo de una etapa que estará centrada en la recuperación de las comunidades afectadas. Explicó que numerosas familias perdieron sus viviendas o quedaron con daños de consideración, por lo que escuelas, gimnasios y otros edificios públicos fueron acondicionados como centros de alojamiento temporario.
Además, advirtió que la interrupción del suministro de agua potable en distintos sectores representa uno de los principales desafíos para las próximas semanas, junto con la restitución de los servicios básicos y la reconstrucción de la infraestructura dañada.
Álvarez también señaló que el impacto económico será significativo. Indicó que gran parte de la actividad comercial permanece paralizada, que varios restaurantes y emprendimientos turísticos de la costa sufrieron daños por las marejadas y que el sector agrícola enfrenta pérdidas provocadas por el desborde de los ríos, pese a que los embalses alcanzaron niveles históricos tras años de sequía.
Finalmente, comentó que hasta el momento no existen campañas masivas de donaciones para asistir a los damnificados, aunque distintas organizaciones civiles comenzaron a coordinar acciones solidarias mientras las autoridades avanzan con las tareas de asistencia y reconstrucción.