La ciudad chilena de La Serena atraviesa una de las emergencias climáticas más graves de los últimos años como consecuencia del intenso sistema frontal que azota a la Región de Coquimbo. Las fuertes lluvias provocaron inundaciones, desbordes de cursos de agua, evacuaciones y severos daños en distintos sectores urbanos y rurales. En medio de este escenario, el periodista Bastián Álvarez Pardo, del Diario La Región de Coquimbo, relató a Tiempo de San Juan cómo se vive la crisis desde una de las ciudades que habitualmente recibe a miles de turistas sanjuaninos durante la temporada estival.
Hasta el momento, las autoridades informaron que el temporal dejó al menos dos víctimas fatales en la comuna de La Serena, diez personas desaparecidas y 1.655 afectados. Además, se contabilizan 360 personas alojadas en centros de resguardo, 600 evacuadas y varios operativos de rescate que continúan desarrollándose en distintos puntos de la región.
Calles anegadas, comercios cerrados y una ciudad alterada
Álvarez Pardo señaló que, en su caso particular, no sufrió daños personales, aunque aseguró que el impacto del temporal es evidente en toda la ciudad. Explicó que las calles de La Serena quedaron transformadas en verdaderos ríos debido a la activación de quebradas y a la bajada de agua desde el Valle de Elqui. Esa situación provocó una importante acumulación de barro, piedras y ramas en distintos sectores del centro, complicando la circulación y las tareas de limpieza.
El periodista también indicó que gran parte de la actividad comercial permaneció paralizada durante este lunes. Según contó, solamente los supermercados y las grandes tiendas continuaron atendiendo al público, aunque con largas filas y tiempos de espera debido a la alta demanda.
En ese contexto, señaló que los medios de comunicación son prácticamente los únicos que continúan trabajando con relativa normalidad desde sus oficinas, mientras que muchas empresas optaron por el teletrabajo y otras directamente suspendieron sus actividades hasta que mejoren las condiciones.
El impacto más duro en las zonas rurales y la costa
Para el periodista, el temporal dejó en evidencia la falta de preparación de una región acostumbrada a un clima desértico y donde este tipo de fenómenos meteorológicos son poco frecuentes. En ese sentido, sostuvo que la emergencia afectó con mayor intensidad a las localidades rurales, donde comunidades completas debieron ser evacuadas hacia albergues y varias personas tuvieron que ser rescatadas mediante helicópteros policiales. También precisó que las víctimas fatales corresponden a habitantes de esos sectores.
A la compleja situación en el interior se suman los problemas registrados sobre la costa del Área Metropolitana La Serena-Coquimbo. El fuerte oleaje y las marejadas provocaron un importante retroceso de la playa, además de daños en restaurantes y otros locales comerciales ubicados frente al mar.
Entre los sectores más comprometidos aparecen la Avenida del Mar, el Faro y el Barrio Puerta del Mar, donde la acumulación de agua obligó incluso a realizar evacuaciones parciales para resguardar a los vecinos.